Meses después de cerrar un acuerdo comercial en varios países europeos y consagrar un nuevo patrocinio deportivo y técnico con el equipo KRT de WSBK, Motul y Kawasaki celebraron este fin de semana en Montmeló su exitosa comunión junto con 60 invitados (distribuidores y concesionarios) que pretende ser un modelo a copiar.

¿Existe un mejor escenario para una fiesta del motociclismo que un circuito de carreras? Eso debieron pensar en el seno de Motul y Kawasaki cuando acordaron festejar de forma especial la consagración de una relación idílica entre ambas empresas. Exactamente la que se inició hace algunos años en los Países Bajos para extenderse después a Alemania o Italia y forjar una colaboración extraordinaria que arrojó como resultado una gama de productos específicos para la firma de Kobe. El proyecto estrella, un aceite único: el Lime Green.

De aquella primera piedra emergió un proyecto que trascendió Europa y consiguió recalar en Japón, donde los departamentos de investigación y desarrollo de Motul y Kawasaki lograron reforzar sus lazos. El resultado fue no sólo el desarrollo de un aceite muy especial, de color y olor a lima, 100% diseñado en exclusiva para la gama de motos de Kawasaki sino también, la posibilidad de realizar uno a medida para el equipo de carreras. Y así se cerró un acuerdo total: de un lado comercial, para un mercado cada vez más exigente y específico; de otro, uno de patrocinio técnico y deportivo, cristalizando en la esponsorización del equipo Kawasaki Racing Team, comandado por los hermanos Roda.

"Es un acuerdo de colaboración redondo", explica Saúl Tagarro, General Manager de Motul Ibérica, anfitrión en un fin de semana que pretende poner en valor "la sintonía que existe entre ambas compañías y que supone un proyecto de 'ingeniería' en sí mismo, ya que ha involucrado a muchas personas, departamentos y distintos programas y calendarios. Y, encima, ha funcionado a la perfección. En los últimos meses se encajaron todas las piezas y ahora todo ha cristalizado", agrega.

Creando valor

El acuerdo de colaboración entre ambas compañías se inició hace algunos años. "Fue un proyecto que emergió desde abajo, a nivel casi local", explica Fabrizio D’Ottavi, responsable de Comunicación de Motul Powersports. Y de forma espontánea se cimentó una relación que ahora se consagra.

De aquella pequeña 'locura' nació el Lime Green, "un producto perfecto para fidelizar al cliente Kawasaki y dar a la red de Kawasaki un valor extra que ofrecer. Se trabajó desde abajo en cada mercado individualmente y de ahí se llegó a un punto de notoriedad y relevancia que alcanzo a Japón", prosigue. Y se diseñó una estrategia corporativa única de color 'verde lima'. "Un aceite exclusivo, reconocible de forma clara por su color y su olor fruto de la colaboración entre ambas compañías, y que crea un valor extraordinario".

Adrenalina para festejar el éxito

Y el pasado fin de semana, para regar el éxito corporativo, tocó festival. Nada mejor que una buena dosis de velocidad. En Montmeló, Motul organizó, coincidiendo con la segunda prueba de WSBK del calendario, una sorpresa excepcional. Una reunión de unos 60 invitados entre concesionarios españoles y directivos de las principales filiales de Kawasaki en Europa convivieron durante un fin semana para recordar.

Había que recompensar el lado humano del proyecto "y así demostrar que Motul y Kawasaki han cerrado algo más que un simple patrocinio. Esto es una relación comercial, deportiva, de desarrollo y cobranding de producto, de familia…", subraya D’Ottavi.

Los invitados degustaron una buena dosis de adrenalina en el Rocco’s Ranch, una pista de tierra afincada junto al Circuit de Catalunya gestionada por el ex piloto Ricky Cardús y de la que tanto Kawasaki como Motul son patrocinadores.

En este escenario, los invitados pudieron completar una tarde de dirt-track a bordo de unas 20 motos del fabricante japonés con cursos de conducción incluidos y una cena con mucho tinte 'racing'. "Es un regalo único y además sirve para concretar el hermanamiento entre Motul y Kawasaki", afirmó uno de los concesionarios presentes en Montmeló.

Un acuerdo de patrocinio de 360º

Hasta este famoso circuito off-road, vecino de Montmeló, se acercó incluso el Director de Marketing del Team KRT, Biel Roda. Hombre de marketing, Biel celebra efusivamente la certificación de este marco de patrocinio ejemplar que cubre todos los aspectos. "Desde el punto de vista deportivo el aceite es super importante.

Y con la llegada de Motul, junto a Kawasaki han desarrollado un aceite extraordinario para la ZX10R. Pero también utilizamos toda la gama Motul Care para limpieza y lubricación de cadenas, grasa, etc… La verdad es que tanto nuestro acuerdo de patrocinio como el acuerdo comercial a nivel global y la puesta en escena del Lime Green para motos de calle hacen que sea una colaboración única y a un gran nivel profesional y tecnológico". Un ejemplo de patrocinio pasivo y activo de 360º.

La fiesta de Motul y Kawasaki se completó con la presencia de ambas compañías en un stand muy visible, con estética nipona, en el área comercial para promocionar el Lime Green con estética japonesa, concursos, juegos interactivos, etc. 

Los concesionarios invitados también pudieron vivir in situ el espectáculo de las carreras, con visitas a los garajes del equipo KRT, firmas de autógrafos e incluso una cena taller de cocina japonesa en honor a la fábrica de Kobe que puso un fin de fiesta excepcional.

El broche a un fin de semana que cierra un proceso de patrocinio global con el que Motul y Kawasaki ponen un listón muy alto en el mundo de la cooperación entre distintas compañías como así reconoce Tagarro: "Creo que nuestros colegas europeos se llevan una grata imagen. Se han juntado dos equipos humanos muy potentes y este fin de semana nos ha ayudado aún más a acercarnos en esta convivencia con la que pretendemos construir futuro".