¿Será grande el cambio? ¿Tanto como el de los V8 a los motores turbo-híbridos? Mientras muchos gobiernos de todo el mundo parecen hablar actualmente solo de coches eléctricos para el futuro, ¿cómo calará el mensaje de la Fórmula 1, que defiende que el futuro de los coches y la movilidad no tiene por qué ser full-electric?

Para ayudarnos a responder a esto, hablamos con el director de la Scuderia Ferrari, Mattia Binotto, y con su socio de combustible en la Fórmula 1, István Kapitány, vicepresidente ejecutivo global de Shell para la movilidad.

Una nueva revolución en los motores de combustión

La gran revolución de los combustibles está avanzando rápidamente. Muchos países han introducido un nuevo tipo de combustible más ecológico, el E10, que contiene un 10% de bioetanol, destilado de material vegetal. El año que viene la F1 adoptará este combustible y luego liderará la transición a combustibles 100% sostenibles. Si la F1 se sale con la suya, la tecnología desarrollada en esta competición no tardará en llegar a los concesionarios y a los miles de millones de coches que ya circulan por las carreteras de todo el mundo.

"Es un asunto importante. Es esencial para que la hoja de ruta de la Fórmula 1 sea sostenible", dice Binotto. "La F1 siempre ha sido una plataforma de innovación, no sólo por el rendimiento, la fiabilidad y la tecnología, sino que puede ser haber una innovación en sostenibilidad. La energía eléctrica no es la única solución. Creemos que hay otras, como la hibridación con combustibles totalmente sostenibles".

"En cuanto al diseño del motor, será un cambio bastante significativo en términos de conocimientos técnicos. Creo que habrá mucho que aprender sobre los combustibles de nueva generación, combustibles que no se conocen bien hoy en día en el entorno del automovilismo. Vamos a introducir el combustible E10, el 10% de etanol en 2022. Pero lo que obtendremos en los próximos cinco años es ciertamente muy diferente a ese primer paso de un 10% de etanol. Es divertido, porque tienes el reto ahí, con su curva de aprendizaje, pero así es la innovación. El reto es obtener el máximo rendimiento de un producto totalmente sostenible. La dificultad será intentar ser el mejor, porque es un entorno competitivo y la competencia se basa en las ventajas relativas".

Cuando se introdujeron los motores híbridos en 2014, los aficionados a la F1 tuvieron reacciones encontradas; la principal queja giró en torno al sonido 'menos impactante' que hacían los motores. Esa narrativa enmascaró la impresionante innovación que supuso que los motores de la F1 obtuvieran más del 50% de eficiencia térmica, la más alta de cualquier motor en el mundo.

Muestras de combustible.

Muestras de combustible.

¿Qué cambios notarán los aficionados en 2025?

"Creo que no será visible desde fuera", dice Binotto. "Al pasar del V8 al V6 híbrido, el sonido cambió en su momento. Pero si nos fijamos en la forma de los coches, no creo que para los aficionados hayan cambiado mucho. Y si tenemos en cuenta la unidad de potencia que tenemos hoy, híbrida, de una muy alta eficiencia térmica... No creo que los aficionados sean plenamente conscientes de ello, y creo que nos corresponderá de nuevo explicar y destacar los logros con los combustibles sostenibles".

"Así que, en términos de evolución, creo que para los técnicos, los equipos y los fabricantes de unidades de potencia, será un gran cambio y un gran desafío. Pero no creo que sea tan visible para los aficionados".

"En los últimos años se han logrado avances increíbles en las tecnologías de las baterías", dice Kapitány. "Pero los combustibles líquidos tienen una mayor densidad energética, lo que nos da una gran oportunidad de producir un alto rendimiento. Esa es una de las razones por las que es importante para nosotros trabajar junto a Ferrari".

"Para llegar a un combustible sostenible, hay diferentes formas. Y la Fórmula 1 es el banco de pruebas adecuado para este tipo de actividades. Ya estamos produciendo etanol de segunda generación en cantidad comercial. No se produce a partir de la parte comestible de la caña de azúcar, sino de los restos agrícolas. También tenemos una solución patentada llamada Tecnología IH2, que produce combustibles de calidad a partir de residuos agrícolas o domésticos. Y no somos ajenos a los e-fuels, los combustibles sintéticos, los componentes sintéticos, y también al poder de los líquidos".

Los combustibles sintéticos no proceden de fuentes fósiles, sino de procesos químicos a partir de la mezcla de hidrógeno y CO2, o con etanol obtenido de residuos agrícolas y vegetales.

"Los combustibles sostenibles representan otra alternativa a los VE [sintéticos]. Los VE son muy buenos, están llegando y formarán parte de la agenda. Pero también tenemos que asegurarnos de ofrecer diferentes soluciones, un mosaico de elecciones para nuestros clientes, y esa es la razón por la que estamos tan interesados en trabajar en este mundo".

¿Cuáles son los próximos pasos?

"Los próximos pasos en términos de hojas de ruta", dice Binotto, "son trabajar muy estrechamente con la FIA, la F1, los otros equipos y los proveedores (junto con Shell en nuestro caso) para asegurarnos de que estamos diseñando las especificaciones y regulaciones adecuadas para un combustible totalmente sostenible para 2025. Estamos trabajando muy duro en ese punto porque entendemos la urgencia de ello, y entendemos también lo importante que es para el futuro del automovilismo".