Se trata del coche que dio forma al futuro de McLaren

McLaren es mucho más que un equipo de Fórmula 1. Su experiencia en competición se remonta a décadas atrás, e incluye carreras desde las 24 Horas de Le Mans hasta Indy 500. El Can-Am (o Canadian-American Challenge Cup) fue otro de los certámenes en los que el equipo británico se hizo grande. Y allí, el McLaren M8D fue su mejor representante. 

Básicamente, el McLaren M8D de 1970 fue una evolución de su predecesor. Los cambios de reglas, que prohibieron los grandes alerones sustentados en soportes verticales, supusieron un rediseño completo del coche. Ahora bien, la solución se encontró usando el clásico ingenio de McLaren: dotaron al coche de una llamativa forma de cuña, con dos grandes aletas traseras, que soportaban un alerón de similares proporciones a los prohibidos.

Técnicamente, era legal. Además, en parte, ese fue el motivo de que se ganara su famoso apodo: el 'Batmóvil'.

McLaren M8D de 1970
McLaren M8D de 1970
McLaren M8D de 1970

Con 670 CV de potencia

Ubicado en el centro del coche, el encargado de darle vida era un motor 7.6 V8, de origen Chevrolet, con algo más de 670 CV de potencia. Teniendo en cuenta los mencionados cambios en la reglamentación, y la menor carga aerodinámica, el aumento de potencia era una buena idea para recuperar el rendimiento perdido. Así se pensaba en los setenta...

Llegados a este punto, debemos indicar que Bruce McLaren no era solo el fundador de la marca, también era un hombre al que le gustaba meterse de lleno en los proyectos. Ingeniero entusiasta desde muy joven, y piloto de gran talento, a Bruce siempre se ensuciaba las manos.

Después de haber cosechado grandes éxitos, incluyendo victorias en grandes premios de F1 y el triunfo absoluto en las 24 Horas de Le Mans, en 1970, McLaren estaba listo para competir con el M8D a lo largo de la temporada. Y de hecho, pasó sus últimas horas probando el coche en el circuito de Goodwood. Esa sería su última salida a pista. 

Exactamente, la tragedia tuvo lugar el 2 de junio. McLaren perdió el control del M8D y se estrelló contra un terraplén. Salió despedido del coche y falleció al momento. Allí se perdía uno de los grandes talentos automovilísticos de todos los tiempos. 

McLaren M8D de 1970

Cuando llegaron las noticias a la sede del equipo de McLaren, el taller cerró y todos se marcharon a casa. Sin duda, ese pudo haber sido el final de la marca. Pero a la mañana siguiente, todo el mundo volvió al trabajo, más decididos que nunca en volver a ganar. 

Esa pasión y determinación se tradujo en un McLaren M8D que ganó nueve de las diez carreras de Can-Am en la temporada de 1970. Por supuesto, aseguró a Denny Hulme el título, al tiempo que que sentaba las bases del futuro de McLaren.

La historia del McLaren M8D es agridulce, pero todo este capítulo se resume, mucho mejor, en las palabras del propio Bruce. "Hacer algo bien es tan valioso que morir tratando de hacerlo mejor no puede ser temerario. Sería peor no intentarlo, porque la vida se mide en logros, no solo en años.

Más noticias sobre coches clásicos de competición:

McLaren M8D de 1970