El mítico programa de televisión norteamericano analiza en esta ocasión el Motocross de Las Naciones de 1988, así como la rivalidad entre Eddie Lawson y Wayne Gardner por el título mundial de 500 centímetros cúbicos de aquella misma temporada.

Fiel a su línea editorial, dedicada a las competiciones de motociclismo de cualquier especialidad, hoy rescatamos otro capítulo perdido del programa semanal de televisión MotoWorld.

Un resumen del Motocross de Las Naciones de 1988 en Francia es el primer tema a tratar. Estados Unidos llegaba dispuesto a lograr su séptima victoria consecutiva tras el éxito de 1987 con un equipo de ensueño compuesto por las leyendas del motocross Bob Hannah, Ricky Johnson y Jeff Ward. Debido al exceso de barro en la pista parecía que los pilotos europeos estarían en una posición de ventaja, pero finalmente no fue así. En 1988 volvería a ganar el equipo norteamericano, pero para ello tendrían que superar a la nueva estrella emergente del motocross galo, Jean Michel Bayle.

Eddie Lawson, la estrella de 1988

La parte dedicada a la disciplina de la velocidad se centra en el campeonato del Mundo de 500 cm3 logrado por Eddie Lawson en 1988, el tercero de los cuatro que ganaría a lo largo de su brillante carrera deportiva. El contenido se completa con una interesante entrevista a Lawson sobre su rivalidad con el australiano Wayne Gardner, que había ganado su primer título justo el año anterior u otras cuestiones como la motivación para seguir compitiendo.

La acción vuelve a los circuitos de tierra con el reportaje dedicado a Bubba Shobert, el campeón norteamericano de dirt track cuya carrera deportiva finalizaría un año más tarde tras su grave accidente en el GP de EE.UU. de 500 cm3 de velocidad. El Speedway, especialidad muy popular en los países anglosajones completan la variad de contenidos a que acostumbraba MotoWorld a sus espectadores. 

Como es habitual, MotoWorld finaliza con una selección de imágenes de todos los contenidos del programa, al tiempo que recuerda su habitual eslogan: “Mantén las ruedas en el suelo y los pies en los estribos”.

Más contenidos de MotoWorld: