Una botella de Arkay, valorada en 40 dólares (35,15 euros), podría ahorrar miles y miles de dólares.

Cada año, millones de estadounidenses son arrestados por conducir bajo los efectos del alcohol. Además de poner su vida en peligro, esta actitud peligrosa les sale caro, ya que el coste de los accidentes relacionados con el alcohol, en las autopistas americanas, es de aproximadamente 37.000 millones de dólares.

Por supuesto, hay una manera muy sencilla de evitar esta situación: si bebes, no conduzcas. Pero no todos los conductores toman la decisión adecuada. En este escenario, las bebidas Arkay suponen un interesante término medio, que te permite disfrutar del sabor de tu bebida favorita, sin los efectos perjudiciales del alcohol.

Utilizando una tecnología patentada, denominada W.A.R.M., que ayuda a producir un derivado de la molécula de capsaicina, las bebidas Arkay mantienen la misma estructura atómica y sabor que el alcohol, pero sin el efecto embriagador que se produce durante la fase de fermentación.

Eso significa que, por un precio que oscila entre los 15 y los 40 dólares (entre 13,18 y 35,15 euros), puedes disfrutar de tu bebida favorita y, al mismo tiempo, salvar tu vida y tu bolsillo. Porque conducir bebido es más caro de lo que te imaginas...

Para comprobarlo, hemos recopilado el coste estimado por conducir bajo los efectos del alcohol, en los cinco estados más poblados de los EE.UU.: California, Texas, Florida, Nueva York y Pennsylvania. Con una población combinada de 120 millones de personas, estos cinco estados representan más de un tercio de la población del país norteamericano. También atraen a turistas de todo el mundo. Bien sea por viajes familiares a Disney World, un desplazamiento de negocios a Manhattan o una despedida de soltero en Austin, una gran cantidad de gente bebe y conduce en estos lugares.

Además de las multas típicas por estar bajo los efectos del alcohol, para calcular el coste total hemos establecido un coste de 685 dólares para sacar el coche del depósito en caso de arresto, así como unos 3.000 dólares en concepto de abogados. Como comprobarás, una botella de Arkay no sale tan cara como conducir bebido.