Convertirse en socio del Rally Dakar significa enfrentarse a uno de los entornos más extremos del mundo, mucho antes del inicio oficial de la carrera. Defender afronta este desafío apoyando la organización del rally-raid con una flota de vehículos dedicados al reconocimiento del recorrido y a las actividades logísticas. Las protagonistas son las Defender 110 P300 especialmente modificadas, que se emplean durante semanas en el desierto de Arabia Saudí para probar y validar cada kilómetro del trazado de 2026.
Equipadas con una jaula antivuelco completa, configuración de tres asientos y un completo equipamiento de rally, estos vehículos están diseñados para resistir largos trayectos sobre arena, dunas y pistas rocosas. La autonomía extendida, las protecciones reforzadas y los sistemas de filtrado de aire permiten operar en condiciones extremas, mientras que accesorios como el portaequipajes, la iluminación adicional y el depósito de agua hacen posible la estancia prolongada en el desierto. Una asociación que lleva a Defender al corazón operativo del Dakar, lejos de los focos pero en el centro de la acción.