En la subasta de Gooding de Christie’s se vendió por 25 millones de dólares uno de los Ferrari más raros e icónicos: el 250 GT SWB California Spider de 1961, chasis 2383 GT. Carrozado en aleación ligera por Scaglietti y equipado con un techo duro de aluminio, es uno de los únicos dos ejemplares construidos en configuración de competición completa. Equipado con el V12 tipo 168 de aproximadamente 280 CV, participó en carreras de subida y competiciones en Alemania con el piloto aficionado Ernst Lautenschlager, logrando éxitos relevantes. Restaurado con rigor y certificado por Ferrari Classiche, se presenta hoy en condiciones extraordinarias, símbolo absoluto de la historia del Cavallino.