La curiosa historia del Volkswagen Scirocco con dos motores
El Scirocco Bi-Motor sigue siendo uno de los experimentos más descabellados de los años 80.
Hay coches que reflejan una época y otros que parecen adelantarse a ella. El Volkswagen Scirocco Bi-Motor 360/4 pertenece sin duda a la segunda categoría: un prototipo extremo, creado a principios de los años 80, que combinaba motores, una tracción integral 'artesanal' y prestaciones propias de un superdeportivo.
Un proyecto visionario firmado por Volkswagen Motorsport, desarrollado cuando el concepto de 4x4 de alto rendimiento aún estaba en pañales.
Un 'Frankenstein' con dos motores y dos transmisiones
Estamos en 1983 y Volkswagen decide explorar nuevas soluciones técnicas partiendo de la base del Scirocco Mk2. La idea es tan simple como radical: en lugar de desarrollar un sistema de tracción integral tradicional, se opta por una configuración de doble motor. Así nació el 360/4, donde el '360' indicaba la potencia total y el '4', las ruedas motrices.
Bajo el capó, de hecho, se encontraban dos motores de 1,8 litros y cuatro cilindros, completamente independientes entre sí. Uno estaba situado en la parte delantera y el otro en la trasera, y cada uno desarrollaba unos 180 CV. Juntos alcanzaban una potencia total de 360 CV, una cifra impresionante para la época. Cada motor accionaba su propio eje, transformando el coche en un auténtico tracción integral, pero sin árbol de transmisión central.
La estética también reflejaba la naturaleza experimental del proyecto. La carrocería se ensanchó para dar cabida a llantas de aleación Centra Type 6 de 15 pulgadas, mientras que los pasos de rueda pronunciados y las tomas de aire laterales sirvieron para gestionar la refrigeración del motor trasero. La parte trasera presentaba más aberturas y dos tubos de escape, lo que subrayaba la complejidad mecánica que se escondía bajo la carrocería.
Prestaciones espectaculares e instrumentación 'doble'
La gestión de la potencia fue uno de los principales retos. El primer prototipo de Volkswagen utilizaba dos cajas de cambios manuales sincronizadas de cinco velocidades, una solución compleja que requería gran precisión en la conducción. Posteriormente, se experimentó también con una configuración con dos transmisiones automáticas de tres marchas, pensada para simplificar el control.
Las prestaciones eran sorprendentes: el Scirocco Bi-Motor aceleraba de 0 a 100 km/h en unos 4,5 segundos y alcanzaba una velocidad máxima estimada de entre 290 y 300 km/h. Cifras que, en aquella época, ponían en aprietos incluso a deportivos consagrados como el Porsche 911 Turbo.
En el interior, el enfoque era igualmente técnico. El salpicadero, desarrollado por VDO, integraba dos cuentarrevoluciones independientes, uno para cada motor, flanqueados por un velocímetro digital central. También los indicadores de temperatura estaban duplicados, lo que demostraba una gestión completamente separada de los dos propulsores.
A pesar de sus extraordinarias cualidades, el proyecto se quedó en la fase experimental. Sólo se construyeron dos ejemplares, ambos diferentes entre sí pero basados en la misma arquitectura. La complejidad técnica y los elevados costes impidieron cualquier desarrollo industrial.
Galería: Volkswagen Scirocco Bi-Motor 360/4 (1983)
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