Chrysler Thunderbolt, el buque insignia destruido por la guerra
Presentado a principios de los años 40, estaba repleto de soluciones vanguardistas, pero su producción en serie duró muy poco tiempo.
Parece sacado directamente del universo de Fallout, la serie de televisión ambientada en una realidad alternativa de los años 50. Sin embargo, el coche de las fotos existe realmente: es el Chrysler Thunderbolt de 1941, uno de los prototipos más fascinantes y visionarios de la industria automovilística estadounidense previa a la guerra.
Concebido como un auténtico coche del futuro, este deportivo biplaza destacaba por sus soluciones técnicas y estilísticas revolucionarias para la época, entre las que se incluían el techo rígido metálico completamente retráctil, los faros ocultos y las puertas de accionamiento electrohidráulico.
El manifiesto de la tecnología estadounidense
El Thunderbolt nació en los estudios LeBaron, una división de Briggs Manufacturing Company, a partir de una idea atribuida a Alex Tremulis, con la participación directa del ingeniero Fred Zeder, vicepresidente de Chrysler Corporation.
El nombre hacía referencia al famoso coche que batió el récord de velocidad en tierra, conducido por el capitán británico George Eyston, capaz de superar los 357 km/h en 1938. Y no era una referencia casual: el Thunderbolt quería evocar progreso, potencia y modernidad, sin dejar de ser un coche de exposición.
Chrysler Thunderbolt Concept (1940), interior
Construido sobre el chasis de acero de un Chrysler C-26, el Thunderbolt utilizaba una carrocería de aluminio. Para la parte mecánica, se recurría a un motor de ocho cilindros en línea con una potencia de alrededor de 150 CV en las versiones más potentes, combinado con una transmisión semiautomática Fluid Drive de tres velocidades.
Refinado y desafortunado
Desde el punto de vista estilístico, el Chrysler llamaba la atención por sus laterales lisos, sus ruedas carenadas y la ausencia de la clásica parrilla. Los faros desaparecían en la carrocería y contribuían a un aspecto extremadamente limpio, en pleno espíritu Art Déco.
El techo rígido retráctil, completamente metálico, ocupaba toda la sección trasera cuando estaba bajado, lo que limitaba el habitáculo a un único asiento delantero con capacidad para tres pasajeros.
Chrysler Thunderbolt Concept (1940), motor
El interior reflejaba la misma búsqueda de la sofisticación: cuero de alta calidad, salpicadero de aluminio diseñado a medida y un equipamiento eléctrico sorprendente para la época, con elevalunas eléctricos, botones para abrir las puertas y controles avanzados.
Presentado en el Salón de Nueva York de 1940, el Thunderbolt viajó por todo Estados Unidos como show car, contribuyendo a reforzar la imagen de Chrysler en un momento crucial. El estallido de la Segunda Guerra Mundial interrumpió bruscamente el desarrollo del modelo de serie, convirtiendo 1941 en el último año realmente productivo antes de la conversión bélica.
Con sólo cinco o seis ejemplares fabricados, cada uno con una decoración diferente, el Thunderbolt sigue siendo hoy en día uno de los prototipos estadounidenses más raros y codiciados.
Galería: Chrysler Thunderbolt concept (1940)
Fuente: RM Sotheby's
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