Timo Mäkinen, uno de los 'finlandeses voladores' originales, falleció a los 79 años. Su nombre será recordado en el mundo de los rallies.

Timo Makinen, Henry Liddon, Ford Escort RS1600

Timo Makinen, Henry Liddon, Ford Escort RS1600

Foto: LAT Images

Los libros de historia contarán los trucos de sombrero que el piloto nacido en Helsinki hizo para ganar el Rally de los 1000 Lagos y el Rally RAC del Reino Unido. Fue un hombre al que le gustaba hacer las cosas de tres en tres y así lo hizo, al ganar tres títulos sucesivos del Campeonato Finlandés de Rallies.

Timo vino de un tiempo diferente (muy diferente), previo a la era del Campeonato Mundial. Era el arquetipo finlandés que ponía la emoción durante el evento y luego disfrutaba del 'tercer tiempo' desde un bar.

Comenzó a competir con su hermano Harri en un Triumph TR3. Su primera aparición en el Rally de los 1000 Lagos fue buena y lograron el tercer puesto de su categoría, justo detrás de un par de Saab, pilotados por Erik Carlsson y Rauno Aaltonen.

El paso internacional

Su primera salida internacional fuera de Finlandia fue en el Rally RAC de 1962, cuando Stuart Turner le confió un Mini Cooper.

Turner, entonces director del equipo de BMC, recuerda una introducción poco ortodoxa para Makinen.

"El distribuidor local de Morris de Helsinki llamó a mi oficina en Abingdon", explicó. "Me dijo que estaba apoyando a un jovencito y que le ayudaría a conseguir publicidad si pudiera encontrarle un coche para el RAC de 1962".

Mäkinen devolvió la fe que Turner mostró en él y ganó en su categoría.

Mäkinen firmó para un programa que mezcló Mini y Austin Healey 3000 hasta 1963. La primera gran victoria llegó en el Rally Tulip, en 1964, seguida de un extraordinario triunfo en Montecarlo al arrancar la siguiente temporada.

Al lado de Paul Easter, Makinen batió a todos los participantes en un Mini 1275S del grupo 3. Su rival más cercano fue un Porsche 904, pilotado por Eugen Bohringer, que quedó a 20 minutos de diferencia.

Mäkinen logró tres victorias consecutivas en el Principado, pero sería despojado de uno de sus triunfos por un 'problema' con los faros de su Mini. La victoria fue para el piloto de Citroën Pauli Toivonen, aunque nunca la consideró suya.

El dolor de la interpretación de las reglas por parte del Club del Automóvil de Mónaco se alivió ligeramente con su segundo triunfo consecutivo en el Rally de los 1000 Lagos, en 1966. Después de haber estropeado las esperanzas de Simo Lampinen de conseguir un hat-trick, Makinen se convirtió en el primer piloto en lograr semejante hazaña en 1967.

Como si esa victoria del 67 no fuera lo suficientemente buena, Mäkinen piloto durante la mitad de la temible etapa de Ouninpohja con el capó de su Mini Cooper desprendido, después de que las correas de retención se rompieran.

 

"Hicimos unos 12 de los 25 kilómetros así", dijo Mäkinen. "Yo fui el tercero más rápido, a pesar de que apenas podía ver por dónde iba; la resistencia era terrible también”.

"Seguí, tratando de sacar la cabeza por la ventana, pero el casco era demasiado grande. Tiré el coche de un lado a otro para tratar de obtener una vista desde las ventanas laterales”.

Timo Makinen, Henry Liddon, Ford Escort RS1800

Un pionero en frenar con el pie izquierdo

Inclinar los Mini se convirtió en una cualidad característica para el hombre que, junto con Aaltonen, fue un pionero en frenar con el pie izquierdo. Con solo 100 CV bajo el pie derecho, rara vez vio la necesidad de levantarlo del suelo, una vez que había dominado el arte de dirigir el coche desde la parte trasera.

Cuando BMC cerró sus puertas en 1968, Turner partió para Ford y Mäkinen se fue con él. Pasó a pilotar un Escort RS1600, con el que gobernó el RAC de 1973 a 1975.

Perdiendo su asiento ante Bjorn Waldegaard en 1977, Mäkinen permaneció en el deporte, pero se convirtió en un corredor clásico de larga distancia. Junto al copiloto Jean Todt –ahora presidente de la FIA–, los dos eran los rostros habituales de Peugeot con un 504 Coupe V6 en los maratones africanos.

Siempre que fuera para disfrutar, Mäkinen estaba más que dispuesto a pilotar cualquier cosa que tuviera un motor. Fue precisamente este espíritu el que le ayudó a ganar la primera ronda de carreras de lanchas de Gran Bretaña en 1969, pero no antes de que convenciera a su constructor de barcos para colocar un tercer motor V8 en la parte trasera.

Los finlandeses voladores han dominado los rallies en los últimos años, pero ese éxito comenzó con Mäkinen. Él hizo el molde, cortó el paño y, este pasado 4 de mayo, se apagaron las luces de una verdadera leyenda de nuestro deporte.

Podium- race winners Timo Makinen, Henry Liddon, second place Roger Clark, Tony Mason

 

Fuente: Motorsport.com

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