Esta tecnología garantiza un incremento del dinamismo de los vehículos.

Cada vez es más habitual encontrar coches con un sistema de dirección a las cuatro ruedas. Esta tecnología, conocida popularmente como cuatro ruedas directrices, es mucho más veterana de lo que puedes creer. De hecho, los primeros vehículos dotados de esta solución tienen casi 90 años.

Dejando a un lado modelos del siglo pasado, como el Citroën ZX o el Honda Prelude, ya en esta centuria, el primer modelo que lo incorporó fue el Renault Laguna, en 2007. De hecho, la marca francesa continúa apostando firmemente por esta ayuda, de tal modo que pueden incorporarla varios de sus vehículos, como el Mégane, el Talisman y el Espace. Sin duda, esta decisión de la casa del rombo fue un gran acierto.

Como bien sabes, con este sistema, las ruedas traseras pueden girar en el mismo sentido y también en el contrario, respecto a las delanteras, en función de la velocidad. 

Sin duda, los coches con cuatro ruedas directrices ganan muchos enteros en el apartado dinámico, sobre todo, perceptible en la agilidad que ofrecen con un mínimo cambio de dirección. Si puedes, pruébalo, porque te va a convencer... sobre todo en los coches más voluminosos.   

No te pierdas estas interesantes galerías de fotos: