El interior del GWM Tank 300 combina tecnología y mandos tradicionales, diferenciándose de los salpicaderos minimalistas de muchos coches modernos. Las dos pantallas de 12,3 pulgadas gestionan la instrumentación digital y el infotainment, mientras que los botones físicos, los selectores circulares y los mandos dedicados facilitan el uso de las funciones principales. El gran selector del cambio automático y las numerosas asas subrayan la vocación todoterreno del modelo. Entre el equipamiento destaca el sistema de cámaras de 540 grados, capaz de mostrar también lo que se encuentra bajo el vehículo. El habitáculo ofrece un espacio generoso delante y detrás. El maletero varía según la motorización: de 400 a 1.635 litros para el diésel y de 360 a 1.520 litros para el plug-in.