El Dodge Hemi Charger Concept de 1964 nace como prototipo para presentar el motor 426 HEMI y marca el debut del nombre Charger. Realizado sobre la base del Dodge Polara, se transforma en un roadster deportivo con un diseño agresivo y un habitáculo biplaza. A pesar de la intención inicial, debuta con un V8 383 por la falta del propulsor HEMI, destinado a la competición. Tras un breve uso en los salones, se libra del desguace y permanece oculto durante décadas. Recuperado por el coleccionista Joe Bortz, se restaura con un auténtico HEMI de unos 600 CV. En 2011, el concept se vendió en subasta por RM Sotheby’s por 715.000 dólares, confirmando su gran valor histórico.