La Shelby GT-H Convertible Concept de 2006 es una Mustang especial que celebra el regreso de la colaboración entre Ford, Shelby y Hertz, inspirándose en la histórica GT350H de los años sesenta. Impulsada por un V8 4.6 de 325 CV y caracterizada por la librea negra con franjas doradas, combina prestaciones, imagen y un fuerte valor simbólico. El modelo se enmarca en el proceso de renacimiento de Shelby tras años de colaboraciones con Dodge y el proyecto Series 1, culminado con la reconciliación con Ford a comienzos de los años 2000. La GT-H moderna representa así un puente entre tradición y actualidad, reafirmando el papel de Shelby como icono de la deportividad estadounidense.