La británica Allotrope Energy ha desarrollado una nueva generación de supercondensadores con una densidad energética superior, capaces de cargarse y descargarse mucho más rápidamente, recuperando energía en tiempos reducidos y con el peso y tamaño disminuidos a la mitad en comparación con los modelos actuales.
La innovación proviene del material Lignavolt, un carbono nanoporo sostenible obtenido de la lignina, un residuo de la producción de papel. Estos supercondensadores:
pueden almacenar toda la energía de una frenada en solo seis segundos;
pesan aproximadamente 4 kg, tienen el tamaño de una caja de zapatos y cuestan alrededor de 100 dólares (87 euros);
son más resistentes a las variaciones de temperatura, eliminando la necesidad de complejos sistemas de enfriamiento o calefacción;
mantienen el rendimiento con el tiempo, degradándose mucho menos que las baterías de iones de litio, que serían más grandes, pesadas y costosas (alrededor de 1.700 euros).
En resumen, la tecnología de Allotrope Energy representa una solución más ligera, económica, eficiente y sostenible para el futuro de los vehículos híbridos y eléctricos.