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Leapmotor B05 2026: analizamos el interior del compacto chino

Buena calidad y alta tecnología, pero los poquísimos botones físicos penalizan el uso diario.

Leapmotor B05: el interior
Foto: Leapmotor

El Leapmotor B05 es casi una rareza en el mundo del automóvil: no es un SUV, sino un compacto tradicional, sin ni siquiera una estética crossover. Aquí no se sube al habitáculo, sino que se vuelve a tener que agachar ligeramente para entrar, accediendo a un interior bien rematado en el que no falta nada en cuanto a equipamiento de serie y calidad.

Aun así, sí se le puede poner algún pero en términos prácticos, pues el habitáculo es un homenaje al minimalismo (cada vez más habitual), lo que en la práctica significa la casi total desaparición de los botones físicos.

Leapmotor B05, salpicadero

A los coches chinos se les critica a menudo por abusar de luces y efectos, pero en el Leapmotor B05 parece que la consigna de los diseñadores ha sido no excederse en ese tema. El compacto no busca un efecto 'wow' y se centra en una buena dosis de tecnología.

No falta, por supuesto, la instrumentación digital, en este caso de 8,8 pulgadas, que muestra la información necesaria durante la conducción, dejando al monitor central de 14,6 pulgadas la función de gestionar todas las funciones del coche, con compatibilidad también con Android Auto y Apple CarPlay.

 

La interfaz es clara y la pantalla queda a mano, sin obligar a inclinarse para interactuar. Toque a toque se navega por un menú muy completo que incluye también el climatizador, un aspecto que (lo repito siempre) sigue sin convencerme.

También los modos de conducción, la intensidad de la frenada regenerativa y todo lo que se pueda imaginar están dentro de la pantalla, a veces solo cuando el coche está parado. Por debajo están el clásico posavasos y la base ventilada para la carga inalámbrica del smartphone.

Para encontrar botones de verdad hay que mirar al volante, donde hay dos ruedecillas, al más puro estilo Tesla y configurables. Es una forma de evitar un exceso de mandos, pero hay que gestionarlas para tener siempre a mano lo que se quiere. Si, por ejemplo, queremos controlar la posición de los retrovisores y los asistentes a la conducción, tendremos que renunciar a otras funciones. 

Leapmotor B05: el interior

Leapmotor B05: el monitor central queda a mano

Fotos: Leapmotor
Leapmotor B05: el interior

Leapmotor B05: 'ruedecillas' giratorias del volante

Fotos: Leapmotor

Leapmotor B05, materiales y acabados

Honesto y práctico: así es por dentro el Leapmotor B05 si hablamos de calidad. Los plásticos son en su mayoría duros, pero se agradece el trabajo en el tratamiento de algunas superficies, como la situada frente al pasajero delantero, con un tramado particular que 'da movimiento' al salpicadero. 

Leapmotor B05: el interior
Foto: Leapmotor

Leapmotor B05, habitabilidad y maletero

Con 4,43 metros de longitud, el Leapmotor B05 ofrece mucho espacio para todos: detrás, incluso los más altos viajan cómodos con centímetros suficientes para piernas y cabeza, aun con el techo panorámico. El asiento trasero está bien diseñado y quien se sienta en la plaza central no sufre por una excesiva rigidez del respaldo y la banqueta, y además no tiene que lidiar con el túnel central.

Leapmotor B05: el interior
Fotos: Leapmotor
Leapmotor B05: el interior
Fotos: Leapmotor

Peor queda el maletero: sus 345 litros de capacidad no son una cifra mala, pero de un coche con las dimensiones del Leapmotor B05 esperábamos algo más. La culpa es del esquema de suspensión (multibrazo) y de la presencia del motor trasero. Abatiendo los asientos (en proporción 60/40) se llega a 1.400 litros.