Prueba DS 5 2017: un coche Premium diferente

El DS 5 2017 es un coche especial para DS. De hecho, se trata del primer automóvil que comercializó el fabricante francés como marca independiente, además de su buque insignia. En definitiva, un modelo lo suficientemente bueno como para plantar cara a los Audi A4, Alfa Giulia, Volkswagen Passat...

Desde luego, si un coche gusta por diseño, tiene mucho ganado. Y en este aspecto, el DS 5 2017 2.0 BlueHDI 180 EAT6 Performance Line es una berlina que no da lugar a medias interpretaciones. Si valoras los automóviles que se salen de lo convencional, te encantará; de lo contrario, lo más probable es que no te guste.

Desde luego, te puedo asegurar que durante los días de prueba, me han preguntado por él, tanto como por muchos deportivos. 

DS 5 BlueHDI 180 EAT6 Performance Line

En lo personal, creo que la terminación Performance Line aporta un toque dinámico a su carrocería de 4,53 metros de largo, 1,87 de ancho y 1,50 de alto. Frente al resto de la gama, incorpora un techo negro brillante, a juego con los retrovisores y unas llantas de aleación de 19 pulgadas, calzadas con unos neumáticos ContiSportContact en medida 235/40 R19 (desde 195 euros la unidad).

Además, a modo de homenaje, se ha incorporado el logo de DS Performance, la división de competición de la marca, en el capó, los retrovisores y el alerón trasero. 

DS 5 BlueHDI 180 EAT6 Performance Line

DS 5 2017: diferente, pero no el más moderno

Quizá el interior sea el lugar donde más se percibe el paso de los años. Y es que, aunque su habitáculo, inspirado en la aeronáutica, siempre ha podido presumir d...