El Apollo IE (Intensa Emozione) representa el heredero espiritual del legendario Gumpert Apollo y una de las hypercars más extremas de los últimos años. Fabricado en solo diez unidades, nace como una reinterpretación moderna de los coches de competición GT1, con una espectacular carrocería de fibra de carbono diseñada por Jowyn Wong y caracterizada por líneas agresivas, enormes tomas de aire y un imponente alerón trasero. El habitáculo es igual de radical: los asientos están integrados en el monocasco de carbono y personalizados según las medidas del propietario, con una posición de conducción similar a la de un Formula 1. Bajo el capó se encuentra un V12 atmosférico de 6,3 litros asociado a una caja de cambios secuencial de seis marchas. Con apenas 1.400 kg de peso, el IE acelera de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos, ofreciendo una experiencia de conducción pura, analógica y decididamente fuera de lo común.