Un Lancia Flaminia GT Touring de 1967 cruza Italia de Turín a Palermo en una prueba de 10.000 km con bio-gasolina de segunda generación. La iniciativa del Automotoclub Storico Italiano busca comprobar el impacto del combustible sostenible en un coche clásico perfectamente restaurado, sin modificaciones en el motor original. El viaje comienza el 16 de abril y contempla paradas en Módena, Siena, Bracciano, Nápoles, Cosenza y Catania, con llegada tras casi 2.000 km. El proyecto forma parte del programa ASI Net-Zero Classic, desarrollado con universidades y centros de investigación. La bio-gasolina, producida a partir de residuos agrícolas, reduce hasta un 31% las emisiones y no altera las prestaciones. Al finalizar la prueba, se desmontará el motor para realizar análisis en profundidad sobre el desgaste y la eficacia del combustible.