Ford Motor Company ha creado una versión única del Ford Explorer como regalo personal para el papa León XIV. El SUV fue entregado en el Vaticano por el CEO Jim Farley y se construyó en la planta de Ford en Chicago, ciudad de origen del pontífice. El coche presenta numerosas personalizaciones, entre ellas grabados del skyline de Chicago, referencias a la Basílica de San Pedro y detalles interiores realizados a mano. Desde el punto de vista técnico utiliza un sistema híbrido V6 de 3,3 litros derivado de la versión Police Interceptor, capaz de desarrollar alrededor de 322 CV y 437 Nm de par, con una velocidad máxima de 219 km/h. No es un papamóvil oficial, sino un vehículo personal que el Papa podrá utilizar libremente en sus actividades cotidianas.