El Volkswagen Golf GTI Roadster de 2014 es un ejercicio de fantasía convertido en metal, nacido del mundo virtual de Gran Turismo y hecho realidad para asombrar a los entusiastas. Radicalmente diferente del GTI de serie, elimina el techo y el parabrisas tradicional, sustituyéndolos por dos pequeños deflectores delante de los asientos. Las proporciones son anchas y aplastadas, con vías generosas, enormes tomas de aire y un vistoso alerón trasero que subraya su carácter extremo. Bajo la carrocería late un V6 3.0 TSI biturbo de más de 500 caballos, combinado con cambio DSG y tracción integral 4Motion. El habitáculo, minimalista y escenográfico, separa al conductor y al pasajero en dos carcasas de fibra de carbono. Es una visión audaz de las siglas GTI, llevada al exceso.