Rolls-Royce Black Badge Ghost Gamer es el primer Rolls-Royce dedicado al mundo de los videojuegos. Creado por el departamento bespoke para un cliente anónimo, un empresario en el ámbito de la tecnología, presenta numerosos guiños a los videojuegos retro, entre gráficos de 8 bits y mucho más. En el exterior e interior aparece Cheeky Alien, de hecho la mascota de este extravagante y nerdísimo Rolls-Royce, acompañado de referencias a Space Invaders y otros iconos del entretenimiento videolúdico de los años '70 y '80. Incluso el cielo del techo iluminado ha sido creado a medida, al igual que las inscripciones Player cosidas a mano en los asientos y mucho más. ¿El precio? Naturalmente, es desconocido.

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