El Mazda Furai es un concept car presentado en 2008 en el Salón de Detroit, creado para celebrar los 40 años del motor rotativo Mazda en las carreras y para explorar el nuevo lenguaje de diseño Nagare. Basado en el chasis de carreras Courage C65, monta un motor Wankel de tres rotores de 2.0 litros alimentado con bioetanol, capaz de entregar 450 CV. El Furai combina formas fluidas y detalles inspirados en el 787B de Le Mans, como el número 55 y el color naranja de la carrocería. Funcional y probado en pista, fue destruido en un incendio durante una prueba para Top Gear. La noticia permaneció en secreto hasta 2013, alimentando el mito de un auto nunca olvidado.