Un coche a escala legal, el juguete de cualquier adulto
No, no estamos bromeando.
En general, el término 'homologado' hace referencia a un vehículo equipado y autorizado para circular por las vías públicas, lo que requiere un equipamiento específico de iluminación, señalización y elementos de seguridad. Dependiendo del país, los requisitos para que un coche reciba el estatus de legal en la carretera pueden variar.
En cualquier caso, en la mayoría de países, cualquier vehículo debe disponer, como mínimo, de faros delanteros, luces traseras e intermitentes laterales. ¿Significa eso que cualquier coche con esos elementos de iluminación mínimos puede ser matriculado para su uso en carretera?
Creemos que no, pero ¿te imaginas cómo sería pilotar un Aston Martin DB5 a escala, por las calles de tu ciudad? Echa un vistazo a la galería...
Esta vez, para tu asombro, te mostramos cómo se puede transformar un coche eléctrico de juguete en un auténtico vehículo homologado para circular en tráfico abierto. Esto es lo que hizo un tipo de Gran Bretaña en su tiempo libre, coincidiendo con el periodo más severo de la pandemia.
Cogió uno de los coches de juguete de sus hijos y decidió dotarlo de todo el equipamiento necesario para hacerlo legal y poder matricularlo. Invirtió muchas noches cableando el coche para la instalación de los faros, los pilotos y los intermitentes... y finalmente consiguió una matrícula para conducirlo por las vías públicas.
Desafortunadamente, en el vídeo que acompaña a esta noticia no hay suficiente información sobre las modificaciones llevadas a cabo, aunque a la vista del resultado final, el proceso técnico debió ser todo un éxito.
Si te fijas, curiosamente hay algo que no vemos y se trata del cinturón de seguridad. En la mayoría de países occidentales, la no inclusión de este elemento de seguridad por sí sola ya impediría que el vehículo pudiera circular legalmente. Además, si te fijas, tampoco lleva reposacabezas... curiosidades de la legislación de tráfico británica.
En realidad, el vídeo se centra en cómo es vivir la experiencia de conducción de un coche eléctrico de juguete en el uso diario. Probablemente te sorprenderá la cantidad de tareas que se pueden realizar al volante de un pequeño coche eléctrico.
Y una vez que compruebes que el coche de juguete es totalmente operativo y que su dueño lo puede utilizar de forma óptima, el único pequeño (o gran) inconveniente parece ser la limitadísima autonomía del coche.
Según se apunta, con una sola carga de la batería, su dueño puede realizar un máximo de 6,4 kilómetros, algo lógico por otra parte. Sin embargo, debe ser impagable la cara de sus vecinos, cuando los domingo vaya a comprar el pan a bordo de este descapotable, ¿verdad?
Fuente: Car Throttle
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