El Rolls-Royce Ghost Savile Row es un one-off, es decir, un ejemplar único, creado por el departamento Bespoke de Rolls-Royce Motor Cars. La berlina de lujo celebra el concepto de personalización extrema con detalles inspirados en la elegante sastrería a medida. La carrocería combina el azul Midnight Sapphire con el blanco English White, mientras que el habitáculo mezcla piel Navy Blue y Arctic White, maderas nobles y costuras especiales. Su elemento más curioso es un bordado oculto bajo el reposabrazos trasero: representa el patio de la sede de Rolls-Royce en Goodwood y está compuesto por 250.000 puntadas. Un proyecto que apuesta por completo por la artesanía y la exclusividad.