A finales de los años sesenta, Bruce McLaren imaginó un superdeportivo de carretera capaz de trasladar a la calle la tecnología desarrollada en competición. Así nació el M6GT, un prototipo utilizado por el propio fundador de la marca como coche personal y caracterizado por motor central, puertas de ala de gaviota y una carrocería aerodinámica. Tras la muerte de Bruce McLaren en 1970, el proyecto se abandonó, pero muchas de sus ideas acabarían incorporándose al célebre McLaren F1. Hoy, McLaren Special Operations ha devuelto a la vida este vehículo con una restauración extremadamente fiel, utilizando moldes originales, documentación histórica y un chasis de época del M6A CanAm. El V8 small-block, la puesta a punto del chasis y numerosos componentes se han reconstruido según las especificaciones originales, mientras que también el interior y los detalles artesanales respetan fielmente el proyecto concebido hace más de cincuenta años.