Con la iX5 Hydrogen, BMW amplía la familia de la nueva X5 introduciendo una versión impulsada por hidrógeno desarrollada junto con Toyota. Prevista para 2028 en una pequeña serie, utiliza una fuel cell de tercera generación y almacena cerca de 7 kg de hidrógeno en innovadores depósitos planos integrados en el piso.
La autonomía estimada alcanza los 750 km, ofreciendo tiempos de repostaje comparables a los de un coche tradicional. La iX5 Hydrogen comparte plataforma, diseño y tecnologías de la nueva generación del SUV, incluidos los avanzados sistemas de asistencia a la conducción, el nuevo habitáculo digital y el control dinámico a cargo del "Heart of Joy", el superordenador dedicado a la gestión de la tracción.