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Mercedes-Benz C 32 AMG (2001): este coche médico cumple 25 años

El rápido familiar con motor V6 de 3,2 litros fue en su día el coche de asistencia rápida de la Fórmula 1.

Mercedes C 32 AMG, coche médico oficial de la FIA para la F1 (2001-2003)
Foto: Mercedes-Benz

El suministro de los vehículos oficiales de seguridad y de asistencia médica de emergencia para la Fórmula 1 por parte de Mercedes-AMG celebra un importante aniversario: desde hace ya 30 años, la marca de alto rendimiento proporciona los coches oficiales de seguridad y asistencia médica de la FIA para la Fórmula 1, la categoría reina del automovilismo.

Mientras que el coche de seguridad neutraliza el pelotón cuando es necesario, el coche médico constituye el primer eslabón decisivo de la cadena de asistencia médica de urgencia directamente en el circuito.

En el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart, en la sala 'Colección 3: Galería de los socorristas', se exhibe una pieza especial de esta historia: el coche médico oficial de la FIA de Fórmula 1 C 32 AMG de la serie 203, que estuvo en servicio en todo el mundo durante las temporadas de 2001 a 2003.

Galería: Mercedes C 32 AMG, coche médico oficial de la FIA F1 (2001-2003)

Para su exigente uso en los circuitos de todo el mundo se necesitaba un vehículo que combinara un amplio espacio para el equipo médico con la dinámica de conducción de un deportivo. Por ello, la elección recayó en la versión familiar del C 32 AMG.

Bajo el capó de esta veloz berlina familiar se encontraba el motor V6 sobrealimentado de 3,2 litros, con la denominación interna M 112 E 32 ML AMG. El motor desarrollaba una potencia de 354 CV y ofrecía un par máximo de 450 Nm.

Esto convertía al C 32 AMG en el modelo estrella de la Clase C de la época, con una velocidad máxima de 280 km/h. Las cifras de producción ponen de relieve que se trata de una pieza de colección exclusiva: entre 2001 y 2004 sólo se fabricaron 1.556 unidades del C 32 AMG, antes de que la serie fuera sustituida por el C 55 AMG con motor V8.

Coche médico Mercedes C 32 AMG oficial de la FIA F1 (2001-2003)
Foto: Mercedes-Benz

Modificaciones específicas

Estéticamente, el vehículo de intervención original se distinguía de la versión de serie por un llamativo adhesivo de la FIA, un sistema de señales luminosas en el techo y un aspecto marcadamente potente. El control de las luces del techo se realizaba mediante interruptores adicionales integrados en la consola central.

Además, se equiparon llantas de aleación con neumáticos Pilot Sport de alta tecnología de Michelin. Estos llevaban la denominación específica 'Extraload', que los identificaba como una versión reforzada con mayor capacidad de carga, para soportar de forma duradera las condiciones extremas que se producían al circular a gran velocidad sobre el asfalto de los circuitos de carreras.

Coche médico Mercedes C 32 AMG oficial de la FIA F1 (2001-2003)
Foto: Mercedes-Benz

En el interior, el coche médico combinaba el confort de serie, como el cuero suave y los detalles decorativos de carbono a la vista, con una tecnología de seguridad sin concesiones. El conductor profesional se sentaba en un estrecho asiento deportivo tipo baquet, mientras que el copiloto ocupaba un asiento deportivo AMG.

El habitáculo tenía capacidad para hasta cuatro personas, que quedaban sujetas mediante cinturones rígidos de cuatro puntos para garantizar la máxima sujeción durante las maniobras de conducción a alta velocidad.

Un compartimento de carga variable en el maletero del modelo T albergaba el amplio equipamiento de emergencia, diseñado para la reanimación, la monitorización médica y en caso de incendios. Además, siempre había extintores a bordo.

Coche médico Mercedes C 32 AMG oficial de la FIA F1 (2001-2003)
Foto: Mercedes-Benz

La tripulación dirigida por el profesor Sid Watkins

El coche médico entraba en acción sobre todo en las fases de la carrera en las que había mayor riesgo de accidentes. La fase de salida se consideraba especialmente crítica, por lo que el vehículo circulaba en la primera vuelta justo detrás de la parrilla de salida de Fórmula 1. Durante el resto de la carrera, el coche esperaba en el pit lane, junto al coche de seguridad, a recibir instrucciones de la dirección de carrera (Race Control).

La importancia histórica de la pieza expuesta en el museo queda refrendada por los nombres de la tripulación de entonces, que están inmortalizados en las ventanillas laterales traseras. Al volante se sentaba el piloto Jacques Tropenat. En el asiento del copiloto, el prestigioso neurocirujano, el profesor Sid Watkins, coordinaba la intervención.

Watkins ejerció durante 26 años como delegado de seguridad y medicina de la FIA e impulsó de manera decisiva el desarrollo y la profesionalización del concepto de seguridad médica en la Fórmula 1.

En su honor, en el espacio para los pies del copiloto del vehículo de exposición se ha bordado en la moqueta la inscripción 'S. Watkins'. En los asientos traseros solían viajar su adjunto, el anestesista Gary Hartstein, así como un médico de urgencias local del circuito en cuestión, para garantizar un traspaso fluido a la cadena de rescate.