El nuevo Tesla Roadster no sorprende solo por sus tecnologías avanzadas, como los supuestos cohetes de aire comprimido y los sistemas aerodinámicos extremos, sino también por una solución con sabor retro: los faros ocultos. Sin embargo, no se trata de los clásicos faros escamoteables que emergían de la carrocería, hoy prohibidos por motivos de seguridad, sino de grupos ópticos ocultos tras un panel móvil. Tesla los define como “pop-down headlights”: cuando se activan, una cubierta baja y revela las luces de cruce y de carretera. Esta solución permite mantener limpio y estilizado el diseño del Roadster, evocando el estilo de los deportivos del pasado sin comprometer su seguridad.