Rolls-Royce presenta el Black Badge Ghost Tourist Trophy, una creación única realizada para celebrar los 120 años desde la victoria de Charles Rolls en el Tourist Trophy de la Isla de Man de 1906. La exclusiva berlina recupera colores, detalles y referencias históricas del coche de carreras conducido por el cofundador de la marca, reinterpretándolos con un enfoque contemporáneo. Desde la pintura especial Dark Emerald hasta los elementos bordados en el habitáculo, cada detalle cuenta una página importante de la historia de Rolls-Royce. Expuesta en la Isla de Man, esta comisión Bespoke demuestra cómo la personalización sigue siendo uno de los aspectos centrales de la firma británica, capaz de transformar un automóvil moderno en un objeto que conserva memoria, artesanía e innovación.