La historia de Fiat está jalonada de modelos que han dejado huella mucho más allá del mundo del automóvil. El 600, lanzado en 1955, contribuyó a la motorización masiva de los italianos durante el boom económico, mientras que el 500 de 1957 hizo que el coche fuera aún más accesible gracias a sus dimensiones compactas y a consumos inferiores a 5 litros cada 100 kilómetros. En los años ochenta llegó el Panda, diseñado por Giorgetto Giugiaro, que destacó por soluciones prácticas como el gran compartimento portaobjetos integrado en el salpicadero. Más original fue el X1/9, un deportivo con motor central y un precio relativamente asequible. En 1998, por último, el Multipla revolucionó el concepto de habitabilidad interior y se expuso en el MoMA de Nueva York como ejemplo de diseño innovador.