Lola Cars, famosa por sus icónicos coches de carreras en la historia del automovilismo, cuenta con un legado de éxitos que ha llevado a los pilotos a numerosas victorias, incluidas tres triunfos en la Indianapolis 500. Tras el cierre en 2012, la empresa fue relanzada en 2022 y ahora está reproduciendo uno de sus coches de carreras más celebrados, el T70. Este renacimiento marca un regreso a las raíces de Lola en la creación de formidables máquinas de competición.
Lola está fabricando dos versiones del T70: el T70S para circuito y el T70S GT para carretera. Solo se construirán 16, y cada una se describe como un «fiel renacimiento de un icono del automovilismo». El T70S GT homologado para la carretera está equipado con un motor V8 de 6,2 litros de Chevrolet, que entrega 507 CV, una velocidad máxima de 321 km/h y un 0-100 en 2,9 segundos. También incluye comodidades modernas como el aire acondicionado, soluciones de almacenamiento y una caja de cambios específica para su uso en carretera.
La versión de circuito, el T70S, monta un motor V8 de 5,0 litros de Chevy, con una potencia de 530 caballos. Cuenta con un transaxle conforme a la época, una suspensión de doble triángulo y una velocidad máxima de 203 mph, con un 0-60 en 2,5 segundos. El T70S dispone de FIA Historic Technical Passport, que le permite competir en eventos homologados por la FIA. Ambas versiones se han desarrollado utilizando planos de archivo originales, con Lola rediseñando cada componente y empleando materiales sostenibles y procesos de fabricación avanzados.