En Los Ángeles compra y vende coches que han hecho historia, desde deportivos europeos hasta iconos americanos, con clientes famosos como Justin Bieber, Jason Momoa y Snoop Dogg. Se trata de Alex Manos, fundador del Beverly Hills Car Club (BHCC), una de las mayores empresas estadounidenses del sector, con cientos de vehículos en un espacio de unos 13.000 metros cuadrados. Lo he entrevistado para entender cómo cambia el mercado de los coches clásicos, donde el valor no depende solo de la rareza o del estado, sino también de las historias y los recuerdos ligados a cada modelo. Desde los Ferrari y Porsche más queridos por los coleccionistas hasta los coches de los años 90 que conquistan a los jóvenes, Manos cuenta qué vehículos podrían convertirse en los iconos del mañana y por qué algunos coches siguen siendo imposibles de vender.