Cuando un animal cruza de repente la carretera, especialmente de noche o en tramos con poca iluminación, el riesgo de accidente se vuelve elevado. Por eso, en Italia se está apostando cada vez más por la prevención. ANAS ha integrado en el diseño de las infraestructuras diversas soluciones para reducir estos episodios. El primer paso es el estudio del territorio: antes de construir una carretera se analizan hábitats, movimientos de la fauna y corredores ecológicos, es decir, las vías naturales utilizadas por los animales para desplazarse. Con base en estos datos se diseñan intervenciones específicas. Entre las soluciones más difundidas se encuentran los ecoductos, auténticos “puentes verdes”, pasos inferiores y viaductos adaptados al paso seguro de la fauna, además de vallados que impiden el acceso a la calzada y dirigen a los animales hacia puntos seguros. Como apoyo, también se utilizan sistemas de disuasión y vegetación guiada.