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El turbo eléctrico de la Fórmula 1 llega al Mercedes-Benz GLB

Respuesta más inmediata y un 17% menos de emisiones.

Mercedes-Benz GLB 2026
Foto: Mercedes-Benz

¿Qué hace una tecnología desarrollada para ganar ocho Mundiales de Fórmula 1 bajo el capó de un Mercedes-Benz GLB? La respuesta es sencilla: ayuda a un motor de cuatro cilindros de apenas 1,5 litros a convertirse en el más potente de la gama compacta de la estrella, pero sobre todo a responder con mayor rapidez al acelerador y a consumir menos combustible.

El protagonista es el nuevo M252 LS, una evolución del motor de gasolina presentado en 2025, que la marca alemana ha equipado con un turbocompresor eléctrico de 48 voltios. Es una solución que aprovecha la experiencia acumulada en la máxima categoría del automovilismo.

Un turbo que no espera a los gases de escape

La particularidad del nuevo sistema está en la presencia de un motor eléctrico que actúa sobre la rotación del turbocompresor, ayudándolo a alcanzar rápidamente el régimen necesario para suministrar la presión de sobrealimentación requerida.

En los motores turbo tradicionales, la turbina se mueve gracias a la energía de los gases de escape y puede tardar cierto tiempo en reaccionar a las demandas del conductor, sobre todo a bajo régimen. Es el fenómeno conocido como 'turbo lag', que el apoyo eléctrico permite reducir.

En el caso del nuevo cuatro cilindros de Mercedes-Benz, el sistema eléctrico de sobrealimentación dispone de una potencia de 5 kW, suministrada por la red de a bordo de 48 voltios. El resultado, según la marca, es una respuesta más inmediata en todo el rango de funcionamiento del motor.

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El turbo eléctrico también permite una mejor integración en la culata y una reducción del espacio ocupado.

Foto: Mercedes-Benz

Pero hay otra particularidad: la turbina no se ha eliminado, porque funciona en recuperación, transformando parte de la energía del flujo de los gases de escape en electricidad, con una potencia declarada de 2 kW. Por tanto, no sólo sirve para aumentar la presión del aire de admisión, sino que también contribuye a la gestión energética del sistema híbrido.

A la evolución de la sobrealimentación se suman dos nuevos árboles de equilibrado de tipo Lanchester, destinados a contener las vibraciones y mejorar la regularidad de funcionamiento del cuatro cilindros.

Motor potente

El nuevo M252 LS desarrolla 231 CV, a los que se suman los 23 kW, unos 31 CV, del apoyo eléctrico. Son cifras que, según Mercedes-Benz, lo convierten en el cuatro cilindros más potente de su gama compacta.

La primera aplicación anunciada es el GLB 250, para el que la marca indica una mejora de la aceleración de alrededor de una décima de segundo frente al anterior GLB 250, equipado con el motor M260. Sin embargo, el dato más interesante tiene que ver con la eficiencia: Mercedes declara una reducción de las emisiones de CO₂ de alrededor del 17%.

El motor con turbo eléctrico de Mercedes

El turbo con sistema de recuperación de energía de los Mercedes de F1 y, al lado, el nuevo M252 LS que hereda su tecnología.

Foto: Mercedes-Benz

De la Fórmula 1 a la carretera

Detrás de esta tecnología está la colaboración con Mercedes-AMG High Performance Powertrains, la estructura británica de Brixworth que desarrolla y fabrica las unidades de potencia de Fórmula 1 para el equipo oficial Mercedes-AMG PETRONAS y para las escuderías cliente.