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¿Qué quiere hacer el Grupo Volkswagen en Europa?

Lo ha dicho alto y claro el CEO, Oliver Blume: colaborar con la política, pero esta debe responder a las necesidades de la industria.

Oliver Blume Grupo Volkswagen
Foto: Motor1 Italia

"El futuro de Europa se construirá mediante una acción conjunta entre la comunidad empresarial, el ámbito político y la sociedad". Así podría resumirse el plan del Grupo Volkswagen, bautizado como 'For Europe' para no dejar lugar a dudas, presentado en la víspera del Salón de París 2026.

Una petición clara, ante todo a Europa, cuyas decisiones empiezan por fin, aunque no a la velocidad deseada, a alinearse con las demandas de los fabricantes.

"Europa cuenta con bases sólidas: una amplia base industrial, un alto nivel de capacidad innovadora y muchas personas motivadas y altamente cualificadas. Lo importante es qué hacemos con esas fortalezas", subrayó Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen.

Europa, en el centro de la estrategia

"De eso trata exactamente 'For Europe': combinar las fortalezas de Europa, llevarlas al mercado con mayor rapidez y utilizarlas para crear crecimiento, valor y empleo en Europa. Es una tarea compartida: el sector empresarial debe ser más competitivo y crear ofertas atractivas, mientras que los responsables políticos deben establecer las condiciones marco adecuadas".

"En el Grupo Volkswagen estamos empezando por nosotros mismos e impulsando el necesario cambio estructural a través del mayor programa de transformación de nuestra historia. El futuro de Europa está en nuestras manos colectivas"

Se trata, por tanto, de un trabajo conjunto, con distintos actores protagonistas y poco espacio para papeles secundarios. Cada uno debe hacer su parte y no existen tareas menores en el plan presentado por el Grupo.

La unión más clásica, capaz de generar esa fuerza de impulso necesaria para salir del terreno pantanoso en el que se ha estrellado la industria europea del automóvil, fruto de decisiones políticas y de estrategias posteriores que apostaban por el éxito del eléctrico.

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Cupra Raval

Foto de: Cupra
Cupra Raval (2026)

Volkswagen ID. Polo

Foto de: Volkswagen

En cualquier caso, el eléctrico no está destinado a quedarse en el banquillo. En el Palais de Tokyo, donde el Grupo Volkswagen presentó su estrategia el día previo a la apertura del Salón de París 2026, se mostraron el CUPRA Raval, el Skoda Epiq, el Volkswagen ID. Cross y el ID. Polo. Coches que comparten más del 80% de los componentes y tecnologías, en línea con la simplificación que marcará los próximos años del Grupo.

“La Electric Urban Car Family muestra lo que significa en la práctica 'For Europe': coches sólidos, desarrollados y fabricados en Europa, que la gente realmente desea. Competitividad, fortaleza industrial y movilidad eléctrica para muchos pueden ir de la mano. Desde Europa, para Europa”.

Así lo destacó Thomas Schäfer, CEO de la marca Volkswagen.

El problema: industria y política deben remar juntas

Una estrecha cooperación reclamada con insistencia desde Wolfsburgo, pero que debe hacer frente a la política. Porque si, por un lado, los fabricantes se están esforzando por responder a las directrices de Bruselas (con los E-Car en el centro), ahora corresponde a los políticos abrir la puerta a las demandas de la industria.

Volviendo precisamente a los E-Car, no puede haber confusión: hacen falta indicaciones precisas sobre cada especificación y apertura a las propuestas de los fabricantes en materia de precio (que, según las ideas de Bruselas, no debería superar los 15.000 euros), tecnología, motorizaciones y facilidades para la industria.

Porque crear o, mejor dicho, anunciar la creación de una nueva categoría de vehículos, con el riesgo de hacerla irrealizable, añade un problema. Cooperar significa trabajar juntos y acercar posiciones, no esperar siempre a que sea el otro quien dé pasos en nuestra dirección. Bruselas, ¿mensaje recibido?