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El jefe de BMW cuestiona los precios de algunos coches chinos en Europa: "No tienen sentido comercial"

El mandamás de Múnich advierte de lo peligroso de la situación, desde el punto de vista empresarial.

BMW X5 And iX5 With M Performance Accessory parts
Foto: BMW

El nuevo consejero delegado de BMW ha mostrado su preocupación por los precios de los coches chinos en Europa, al considerar que algunos modelos se están vendiendo a tarifas que no tienen sentido desde el punto de vista empresarial.

Milan Nedeljković evitó pedir abiertamente aranceles más altos, pero defendió una solución negociada con China para abordar lo que considera una distorsión de la competencia.

En una entrevista con Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), Nedeljković fue preguntado acerca de si los fabricantes chinos están vendiendo coches en Europa a precios de 'dumping'. Su respuesta fue especialmente prudente, pero el mensaje resultó claro.

“Algunos coches chinos se están ofreciendo aquí a precios que no tienen sentido empresarial. Esto está provocando tendencias proteccionistas en Europa y esfuerzos por proteger los mercados nacionales. BMW opera a escala global; apoyamos el libre comercio y aceptamos la competencia. Pero una distorsión de la competencia causada por precios incomprensibles es peligrosa”.

<p><em>2027 BMW XM Label</em></p>
Foto: Zander Sutton | Motor1

Juego limpio

Por supuesto, BMW no está pidiendo a Europa que cierre la puerta a los coches chinos. El fabricante alemán lleva décadas construyendo una red de producción global y también se beneficia enormemente del comercio internacional. De hecho, BMW Group fabrica algunos vehículos en China para exportarlos a Europa, incluido el MINI Cooper eléctrico y su hermano crossover, el Aceman.

Al mismo tiempo, los fabricantes chinos se han convertido en una fuerza cada vez más seria en Europa. Marcas como BYD, SAIC o Geely están ampliando su presencia con vehículos capaces de situarse por debajo en precio de rivales europeos consolidados, al tiempo que ofrecen una tecnología cada vez más avanzada.

La UE ya ha impuesto medidas adicionales a los vehículos eléctricos de batería fabricados en China tras una investigación antisubvenciones, con aranceles que varían según el fabricante entre el 17 y el 35,3%. Nedeljković, por lo visto, preferiría no convertir esto en otra guerra arancelaria.

El directivo apoya conversaciones políticas entre Europa y China para establecer lo que considera unos precios justos y basados en el mercado. Si eso puede lograrse mediante acuerdos voluntarios, cree que sería preferible a sumar más aranceles a las importaciones chinas:

“Los aranceles adicionales serían una intervención aún mayor, por eso soy partidario de acuerdos voluntarios basados en unas condiciones marco justas. Son negociaciones que ahora deben tener lugar a nivel político. Como medida de represalia, los chinos podrían restringir el suministro de celdas de batería, de las que Europa depende.

“Nadie quiere una escalada. Pero el objetivo es garantizar unas condiciones de mercado sólidas a largo plazo, porque de ellas dependen los puestos de trabajo y la capacidad de atraer inversión. Por eso hay algo claro: los responsables políticos en Bruselas y Berlín deben reforzar las condiciones competitivas de nuestra economía. La competitividad no se consigue mediante el aislacionismo”.

<p><em>2027 BMW i3</em></p>

2027 BMW i3

Foto: BMW

BMW siente la presión china dentro y fuera de casa

Mientras tanto, la compañía se ve presionada por ambos lados. En China, BMW se enfrenta a marcas nacionales cada vez más competitivas en un mercado que ha avanzado con rapidez hacia la electrificación y las funciones de alta tecnología.

Las cifras no engañan: las ventas de BMW Group, incluyendo MINI, cayeron desde el récord de 847.900 coches en 2021 hasta 626.000 unidades el año pasado, según el Informe Anual 2025 de la compañía. En Europa, mientras tanto, los fabricantes chinos están llevando esa presión competitiva directamente al terreno de BMW.

Por supuesto, el problema no afecta solo a BMW. La Comisión Europea ha estado debatiendo formas de abordar el creciente desequilibrio comercial con China, mientras los fabricantes europeos y los gobiernos discuten si hacen falta medidas proteccionistas adicionales. Por ejemplo, el Grupo Volkswagen, Renault Group y Stellantis han emitido una declaración conjunta sobre “Made in Europe”, una propuesta de marco industrial de la Unión Europea.

Made in Europe

La iniciativa plantea que el 70% de las piezas que componen un coche procedan de la región. Sin embargo, Euronews cita al instituto de investigación independiente Bruegel, según el cual esta medida podría aumentar el precio de un eléctrico en más de 2.000 euros. Las celdas de batería de origen europeo costarían bastante más, y esos costes adicionales acabarían repercutiéndose en los consumidores.

El enfoque preferido de Nedeljković (libre comercio en condiciones justas) suena considerablemente menos dramático que otra ronda de aranceles. Otra cuestión muy distinta es si Europa y China pueden ponerse de acuerdo sobre qué constituye realmente un precio “justo”.

BMW M Concept Neue Klasse en Monterey