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El nuevo superdeportivo de Porsche que va más allá del 911

Motor central, 8.000 rpm y sin pantalla central: así es el Porsche Mission S.

Porsche Mission S
Foto: Porsche

Motor central, faros redondos que remiten al 911, un techo que desciende por debajo del alerón al estilo del 959 y, además, un sistema de refrigeración inspirado en el glorioso 917K. Todo ello, eso sí, pensado no como una serie limitada ni como un ejemplar único, sino como una oferta “permanente y versátil”. Palabra de Michael Leiters, consejero delegado de la marca.

Se llama Mission S, se ha presentado en Nueva York y tiene una misión: es un ejercicio de estilo para mostrar cómo evolucionará el diseño de los próximos Porsche, pero también la base sobre la que anunciar una nueva plataforma para superdeportivos de motor central.

Aún no se sabe qué tipo de motor montará, qué prestaciones tendrá ni cuándo llegará, pero una cosa está clara: cuenta con un cuentarrevoluciones con la zona roja a 8.000 rpm. Y hemos volado hasta la Gran Manzana para verlo en directo.

Qué es el Porsche Mission S

El Mission S es el primer producto visible de Sportwagenschmiede '35, el plan con el que Porsche está redefiniendo su estrategia. Leiters ha entendido bien que, para volver a sus mejores tiempos, es necesario regresar a la identidad de la marca, aunque sin renegar de lo que se está sembrando en este futuro inmediato.

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Porsche Mission S

Foto: Porsche

El Mission S es, por tanto, el bastión, el rasgo estilístico a partir del cual se traducirá la futura gama, que mantiene al 911 en el centro, pero que ahora aspira con fuerza a posicionarse también más arriba.

En otras palabras, Porsche quiere volver a saborear la iconicidad de superdeportivos como el 959, el Carrera GT y el 918 Spyder, pero con una producción en serie, intentando fusionar pasado y futuro, lo analógico y lo digital.

No es casualidad que, en los distintos adelantos mostrados, además del cuentarrevoluciones, también se haya visto la llave de contacto. No un botón ni un invento parecido, sino una llave física.

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Porsche Mission S

Foto: Porsche

Del mismo modo, ese cuentarrevoluciones lo cuenta todo y nada a la vez, si se mira con detenimiento. Porque la idea de un producto con motor de combustión (quizá electrificado) resulta totalmente plausible.

Tal vez aquel bóxer biturbo de 8 cilindros y 5 litros del que oímos hablar en el pasado. O bien una versión electrificada, teniendo en cuenta que el Taycan cuenta con la transmisión virtual E-Shift. También es cierto que las informaciones mostradas parecen pensados para un motor de gasolina, como sugieren las presiones y temperaturas.

La elección de Nueva York tampoco es casual. El muelle de Queens es el mismo en el que, en 1953, se tomaron las primeras fotos del 550 Spyder, el primer superdeportivo de la marca.

Un exterior lleno de guiños al pasado

El diseño resulta fascinante. Para los amantes de Porsche, las formas y los detalles son una referencia constante: los faros redondos y los pasos de rueda “en forma de torpedo” recuerdan al 911; las líneas de las puertas que se funden con los pilotos, al 911 serie G; el frontal bajo, al 911 GT1; y el techo que desciende bajo el alerón, al 959.

Del GT1 también procede el concepto 'car-in-car' de la zaga, mientras que el diseño de la refrigeración se inspira en el ventilador del 917 y las llantas reinterpretan el motivo de 'dial telefónico' del 928, revisado para reducir el peso.

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Porsche 550 Spyder

Foto: Porsche

El resto viene dictado por la arquitectura: el motor central permite la clásica 'flyline' de Porsche, es decir, el perfil del techo que desciende de forma continua hacia la zaga, y unas proporciones muy anchas y bajas.

Una línea que recorre todo el coche conecta las luces delanteras y traseras: por encima, las superficies son limpias; por debajo, dejan a la vista los elementos técnicos. El alerón trasero es activo y está integrado en la carrocería.

El habitáculo: se mantienen los cinco relojes

La parte más interesante es el habitáculo, que va en dirección opuesta a buena parte de la industria. No hay una pantalla central fija, ni tampoco un monitor para el pasajero.

En su lugar aparece un soporte escamoteable para el smartphone, compatible con MagSafe: es el teléfono del conductor el que, si hace falta, actúa como navegador o como pantalla de información, con la aplicación My Porsche encargada de gestionar las funciones.

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Porsche Mission S, el habitáculo

Foto: Porsche

Frente al conductor hay cinco relojes circulares, con un cuentarrevoluciones central de aguja física y una pantalla situada detrás. Según el modo de conducción, el cuentarrevoluciones se acerca al conductor y los instrumentos cambian de disposición, colocándose en paralelo o uno detrás de otro.

A la izquierda del volante, como manda la tradición de Porsche, está el alojamiento para la llave. En el salpicadero aparecen mandos físicos 'push-pull' para las funciones principales y un nuevo cronómetro Sport Chrono.

El salpicadero y las puertas están recorridos por dos líneas horizontales que, según la intención de la marca, deben transmitir la sensación de ir sentado “dentro” del coche, como en el 550 Spyder y en el 356. Los asientos integran la hebilla del cinturón en la consola central. Por su parte, los colores (blanco, gris y rojo) evocan los de los Porsche de competición.

Galería: Porsche Mission S