Ir al contenido principal

El éxito de los nuevos eléctricos de Volkswagen trae un curioso problema

La compañía está cancelando turnos extra previstos para fabricar vehículos de combustión.

2026 VW ID. Polo
Foto: Volkswagen

Volkswagen tiene entre manos un problema bastante curioso. La demanda de coches eléctricos en Alemania ha crecido tanto que el fabricante ya recibe más pedidos de modelos sin emisiones que de vehículos con motor de combustión.

Podría parecer un motivo de celebración (y lo es), sobre todo después de años intentando convencer a los clientes para dar el salto al eléctrico. Sin embargo, la marca está cancelando turnos extra previstos en su enorme fábrica de Wolfsburgo.

Según Automobilwoche, el fabricante está ajustando la producción porque el cambio en la demanda de los clientes se ha producido más rápido de lo esperado. Dicho de otro modo, Volkswagen se ha encontrado en la situación poco habitual de tener demasiada capacidad para coches con motor de combustión mientras cada vez más clientes se pasan al vehículo eléctrico.

Galería: Volkswagen ID. Polo 2026

Así, en Wolfsburgo se están eliminando los turnos adicionales previstos. Eso significa que la planta debería fabricar este año alrededor de 580.000 vehículos, en lugar de superar los 600.000. La factoría, con 88 años de historia, produce los Golf, Tiguan y Tayron. Como recordatorio, a finales de 2027 la producción del Golf se trasladará a la planta de Puebla, en México.

Situación compleja

Mientras tanto, Volkswagen prevé al menos dos turnos extra en Emden para aumentar la producción del ID.7, tanto en carrocería berlina como familiar. Zwickau también se está beneficiando de una mayor demanda del ID.3 Neo, el renovado compacto eléctrico basado en la plataforma MEB.

Pero la gran estrella de la gama eléctrica en este momento es el nuevo ID. Polo, que ya acumula más de 40.000 pedidos en Europa. Fabricado en Martorell (España), el utilitario dispondrá incluso de una variante GTI con 226 CV.

Galería: Volkswagen ID.3 Neo (2026)

Ahora, por fin, la marca germana cuenta con una nueva hornada de coches eléctricos más pequeños y asequibles justo cuando la demanda de eléctricos empieza a ganar cuota en Alemania. Por supuesto, la subida del precio de los combustibles también está acelerando el cambio hacia estos vehículos.

Pero es poco probable que Volkswagen esté plenamente satisfecha, porque vender más eléctricos no significa automáticamente ganar más dinero. Los márgenes de beneficio siguen siendo menores que los de un coche de combustión comparable.

Volkswagen ID. Polo 2026

Volkswagen ID. Polo 2026, interior

Foto: Volkswagen

Reducción de la huella productiva

Las implicaciones industriales son importantes, teniendo en cuenta que un eléctrico tiene menos componentes mecánicos que un coche de combustión y, por lo general, requiere menos mano de obra para su ensamblaje. Eso significa que Volkswagen no puede simplemente sustituir cada vehículo de combustión por un eléctrico y esperar que la actual red de producción alemana siga plenamente utilizada.

Por ese motivo, la compañía ya ha anunciado planes para reducir capacidad y empleo como parte de su reestructuración, mientras sigue desplazando inversiones hacia los vehículos eléctricos. El siguiente modelo será el ID. up! (nombre no confirmado), destinado a luchar contra el Renault Twingo, Leapmotor T03, Nissan Pixo o Dacia Spring, entre otros.

Dicho esto, la ironía es evidente. VW necesita desesperadamente que su negocio de eléctricos crezca. Y ahora está creciendo. Pero cuanto más rápido se desplaza el mercado hacia los eléctricos, más presión sufren las fábricas diseñadas en torno al motor de combustión. Y Wolfsburg está justo en el centro de esa transición, al menos hasta que los ya confirmados Golf eléctrico y T-Roc eléctrico entren en la línea de montaje de Wolfsburg en los próximos años.

Por ahora, sin embargo, la mayor fábrica de VW sigue produciendo coches de gasolina, y esa es precisamente la parte del negocio que parece interesar cada vez menos a los clientes alemanes.