Así son el interior y el maletero del nuevo Audi A2
Con unos acabados cuidados y un habitáculo espacioso, el A2 vuelve en versión eléctrica como un crossover del segmento B.
El Audi A2 e-tron retoma, tras más de 20 años, un nombre importante de la historia de la marca de Ingolstadt, pero lo reinterpreta desde una perspectiva completamente nueva. De hecho, su carrocería compacta esconde un habitáculo diseñado para aprovechar al máximo el espacio disponible, con un salpicadero moderno, mucha tecnología y soluciones pensadas para hacer más versátil la vida a bordo.
El objetivo de Audi es que el A2 e-tron se perciba como un coche más grande de lo que indican sus dimensiones exteriores, apostando por una organización racional de los espacios y un diseño minimalista.
Audi A2 e-tron (2026), el salpicadero
El salpicadero del A2 e-tron se caracteriza por una disposición predominantemente horizontal, una elección que contribuye a que el habitáculo parezca más amplio y diáfano.
Delante del conductor se encuentra el Virtual Cockpit Plus de 11,9 pulgadas, que recopila la información principal de conducción y puede configurarse según las preferencias de cada usuario. En el centro del salpicadero está la gran pantalla curva MMI touch de 12,8 pulgadas, auténtico núcleo tecnológico del habitáculo.
El sistema multimedia integra el asistente de Audi con funciones de inteligencia artificial, además del navegador e-tron route planner y una serie de servicios conectados.
Una de las soluciones más interesantes es la del selector de marchas, que se ha trasladado directamente al volante. La ausencia de este mando en la consola central libera espacio y contribuye a que la zona entre los asientos delanteros resulte más ordenada y versátil.
También se ha prestado especial atención a la recarga de los smartphones. La base inalámbrica compatible con Qi 2.2 puede recargar simultáneamente dos teléfonos con una potencia de hasta 25 W y cuenta con un sistema de refrigeración activo, útil para mantener la temperatura bajo control durante la recarga rápida.
Audi A2 e-tron (2026), materiales y acabados
Uno de los elementos distintivos del habitáculo del modelo de Audi es el Softwrap, una superficie suave revestida de tejido que recorre el salpicadero y se prolonga por los paneles de las puertas, llegando visualmente hasta la zona trasera.
Audi A2 e-tron (2026), interior y maletero
Esta solución evita la sensación de un salpicadero compuesto exclusivamente por superficies rígidas y contribuye a crear un ambiente más acogedor. De hecho, el tejido se convierte en parte integrante del diseño, en lugar de utilizarse simplemente como revestimiento decorativo.
A la sofisticación del ambiente contribuyen también las posibilidades de personalización de los revestimientos y los acabados, mientras que el techo panorámico de cristal, disponible como opción, aporta al habitáculo unos 1,6 m² de superficie acristalada. Un equipamiento especialmente útil en un coche compacto, ya que aumenta la luminosidad y hace que la zona trasera resulte más espaciosa.
No obstante, el uso práctico sigue siendo una de las prioridades del proyecto. Los numerosos compartimentos para objetos están diseñados para aprovechar al máximo los espacios disponibles y permiten guardar incluso botellas de hasta 1,5 litros de capacidad.
También resulta especialmente original el sistema Fidlock, que transforma algunos puntos del habitáculo en auténticas bases modulares para accesorios.
Audi A2 e-tron (2026), habitabilidad y maletero
La capacidad de ofrecer un habitáculo espacioso a pesar de sus reducidas dimensiones exteriores es uno de los principales objetivos del nuevo A2 e-tron. De hecho, el coche mide 4,32 metros de longitud, pero cuenta con una distancia entre ejes de 2,77 metros, una cifra importante en relación con la longitud total.
Audi A2 e-tron (2026), interior y maletero
De este modo, la segunda fila de asientos cuenta con un buen espacio disponible. La configuración de la carrocería y la distribución de los elementos mecánicos permiten aprovechar eficazmente la longitud interior, con una zona trasera diseñada para acomodar cómodamente incluso a pasajeros de gran estatura.
El suelo y la organización de los espacios contribuyen además a facilitar el acceso y la estancia a bordo.
La practicidad continúa en el maletero, gracias a una capacidad de 396 litros en su configuración normal, una cifra interesante para un coche de poco más de cuatro metros de longitud. Al abatir los respaldos traseros, el volumen aumenta hasta los 1.336 litros, lo que convierte al A2 e-tron en un vehículo decididamente más versátil para el transporte de objetos voluminosos.
Las versiones más potentes, las de 231 y 326 CV, añaden además un pequeño maletero delantero ('frunk') de 13 litros. No se trata de un compartimento lo suficientemente grande como para transformar radicalmente la capacidad de carga, pero resulta especialmente útil para guardar el cable de recarga y dejar libre el maletero trasero.
Galería: Audi A2 e-tron (2026), interior y maletero
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