Citroën Revolte (2009): el primer intento de resucitar el 2CV
Este prototipo, hoy olvidado, fue un ejercicio conceptual para el 2CV del futuro.
De 1948 a 1990 (nada menos que 42 años), el 2CV salió de las líneas de producción de Citroën y se fabricaron más de 5,1 millones de unidades. Para muchos, es el coche francés por excelencia. Un mito, sin duda. En las últimas décadas se ha especulado a menudo con una reinterpretación. Y pronto será una realidad.
El mundo del automóvil espera con expectación la presentación del Citroën 2CV Concept en el salón de París de 2026, un modelo que previsiblemente llegará a producción en 2028. Pero ya en 2009, Citroën mostró en el salón de Frankfurt una idea del neo-2CV. El nombre de aquel prototipo era Revolte.
Galería: Citroën Revolte Concept (2009)
Enfoque premium
Sin embargo, el Revolte seguía un planteamiento distinto al del 2CV que estamos a punto de conocer: lujo en lugar de sencillez. La carrocería medía 3,68 metros de largo, 1,73 de ancho y 1,35 de alto. Así, era aproximadamente tan largo como el C2, que dejó de fabricarse en 2009.
En el Citroën Revolte resultaban inconfundibles los elementos de diseño que evocaban al 2CV histórico. Mientras que la concepción del modelo original estaba orientada a la sencillez y a la máxima funcionalidad, el Revolte combinaba nuevos enfoques de diseño con una tecnología PHEV pensada para el uso urbano.
El diseño exterior del prototipo fue obra del diseñador Frédéric Soubirou. La construcción artesanal del vehículo se llevó a cabo en los talleres de la empresa especializada Estech France.
Híbrido enchufable con mucha potencia
Técnicamente, el concept car empleaba un sistema híbrido enchufable. La combinación de motor de combustión y mecánica eléctrica entregaba una potencia combinada de 328 CV y un par de 193 Nm. El sistema contaba con un modo de funcionamiento totalmente eléctrico, que permitía circular por ciudad sin emisiones.
Según los datos del fabricante, el coche aceleraba de 0 a 100 km/h en 5 segundos, mientras que la velocidad máxima era de 225 km/h.
Entre las características específicas de la carrocería figuraban unas puertas de apertura enfrentada, pensadas para facilitar el acceso al habitáculo. (Opel introdujo un sistema similar en el Meriva). En el techo del vehículo se integraban placas solares, que contribuían a alimentar los sistemas eléctricos de a bordo.
El Citroën Revolte sirvió en los años posteriores como base para otros modelos y prototipos del fabricante francés. Por ejemplo, el Citroën Survolt, presentado en 2010. Además, algunos elementos de diseño se incorporaron a nuevos automóviles compactos de PSA, como el DS 3 a partir de 2010.
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