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Mazda podría ampliar su gama procedente de China

Es posible que se sumen modelos eléctricos adicionales a los 6e y CX-6e.

Mazda CX-6e 2026
Foto: Mazda

Mazda ha dejado entrever con claridad que podría depender aún más de sus vehículos eléctricos fabricados en China. El fabricante japonés ya vende en España los 6e y CX-6e producidos en el país asiático (también se comercializan allí), pero al parecer dos modelos no serán suficientes. La marca ha empezado a hablar de automóviles adicionales con su socio chino, Changan.

En declaraciones a GoAuto, el director general de Mazda Australia, Vinesh Bhindi, confirmó que la compañía estudia ampliar esa colaboración: "Hemos empezado a hablar sobre qué otras oportunidades podría haber".

Preguntado sobre si Mazda se apoyará en Changan para sus eléctricos mientras su propio programa de modelos sin emisiones sigue avanzando en segundo plano, la respuesta de Bhindi fue inusualmente directa: "Absolutamente".

Galería: Mazda CX-6e 2026, primera prueba

Mazda no está renunciando a su propia tecnología, pero Changan le ofrece un atajo para ampliar su gama eléctrica sin desarrollar cada modelo desde cero. En Europa, los coches eléctricos se están convirtiendo en una necesidad si los fabricantes quieren evitar fuertes multas por superar los límites de emisiones de CO2 de gama.

Dos eléctricos más de origen chino llegarán esta década

La propia hoja de ruta corporativa de Mazda ya contempla dos modelos adicionales basados en su empresa conjunta con Changan durante el periodo 2028-2030. Bhindi añadió que, al igual que los 6e y CX-6e, cualquier futuro modelo será algo más que un coche chino con el logotipo de Mazda:

"Hemos puesto mucho esfuerzo en ello y seguiremos haciéndolo para asegurarnos de que los modelos Mazda fabricados en China sean diferentes… hay más oportunidades para seguir trabajando en esa dirección".

La planta de Nanjing funciona como una fábrica de Mazda dentro de la empresa conjunta con Changan, mientras que el equipo europeo trabaja en la puesta a punto del coche y su comportamiento dinámico.

Es importante porque Mazda intenta, en esencia, jugar en los dos terrenos: aprovechar la tecnología y el ecosistema industrial de vehículos eléctricos cada vez más competitivos de China, pero manteniendo suficiente carácter propio y no defraudar a sus potenciales clientes.

Mazda CX-6e, la prueba en carretera de Motor1.com
Foto: Mazda

¿Qué pasará con los eléctricos propios de Mazda?

Tras la desaparición del MX-30, Mazda ha vuelto a retrasar su próximo eléctrico desarrollado internamente y ahora apunta a 2029 para sus modelos específicos sin emisiones. Al mismo tiempo, está reduciendo casi a la mitad su inversión en vehículos eléctricos y destinando más recursos a híbridos centrados en su nuevo motor de gasolina Skyactiv-Z.

Aunque no hay detalles sobre el tercer y el cuarto modelo conjunto con Changan, Mazda probablemente ve grandes oportunidades en reforzar sus vínculos con Changan para acelerar el desarrollo y reducir costes mientras se toma su tiempo con sus propios eléctricos.