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Mazda CX-6e 2026: ¿ahora sí el Tesla Model Y tiene que temer?

Este gran SUV, con una estética arrebatadora y una gran calidad de realización, se ofrece con precios interesantes.

Mazda CX-6e 2026 primera prueba
Foto: Motor1.com España
Fernando Moreno Fernando Moreno

Cualquier SUV eléctrico de corte familiar que quiera obtener un buen rédito comercial debe plantar cara nada menos que al Tesla Model Y. El último que lo va a intentar es el Mazda CX-6e 2026 y viene cargado de argumentos: gran tamaño, estética muy acertada, destacada calidad de realización y convincente relación entre precio y equipamiento. 

Este modelo, que apunta a la versión Tracción Trasera del SUV estadounidense, lo ha creado la empresa conjunta de Mazda y Changan (igual que la berlina 6e). De hecho, se trata del Mazda EZ-60 que se vende en China, pero intensamente adaptado para Europa. Ya lo hemos conducido y queremos mostrarte nuestras primeras impresiones.

El Mazda CX-6e, en cinco puntos clave:

Galería: Mazda CX-6e 2026, primera prueba

Diseño

Una vez más, Mazda ha acertado de pleno al seguir apostando por el lenguaje de diseño KODO, de tal forma que su línea atrae a cualquiera. Las dimensiones son ciertamente generosas, sobre todo la longitud (4,85 metros) y la anchura (1,94 metros), mientras que, al contrario, la altura se queda en sólo 1,62 metros.

La parrilla en forma de ala retroiluminada destaca poderosamente en el frontal. Una ranura en la parte frontal del capó es sólo una de las muchas soluciones que se han integrado en la carrocería para hacerla más aerodinámica. ¿Otra? Por ejemplo, unas canalizaciones en los pilares C. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Fotos: Mazda
Fotos: Mazda

En el lateral aparecen cámaras digitales en lugar de retrovisores, una solución que forma parte del equipamiento de serie en el acabado Takumi Plus (hay otro de acceso, por nombre Takumi) y que nunca se habían visto en un Mazda. Las ventanas carecen de marco. 

En el CX-6e, las llantas de aleación (de 19 pulgadas en el nivel Takumi y de 21 en el Takumi Plus) resultan especialmente importantes porque marcan la autonomía homologada del coche: 484 km con las más pequeñas y 468 con las de mayor diámetro. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

Por último, cabe destacar en la parte trasera los estilizados pilotos LED que casi se unen en el centro del portón y un paragolpes de color negro con un cierto halo deportivo. 

La toma de carga se encuentra junto al paso de rueda trasero derecha y alimenta una batería LFP con 78 kWh de capacidad bruta, que se puede cargar con corriente alterna a un máximo de 11 kW y con continua, a 195 kW. En este supuesto ideal, se pasa del 10 a 80% en 24 minutos. El coche también puede ser emisor de electricidad a 3,5 kW. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

Interior

Empieza a olvidarte de los Mazda con botones físicos o ruletas giratorias (¡los echaremos de menos!) y acostúmbrate a los habitáculos plenamente tecnológicos. El 'pantallón' central llega a las 26 pulgadas, tiene resolución 5K e integra la instrumentación y el sistema multimedia. Gracias a su posición, también es accesible para el pasajero delantero, aunque este ocupante dispone de pocas funciones en el monitor. 

El coche es compatible con comandos gestuales y también con órdenes por voz para facilitar la tarea. Ciertamente, hay que resaltar que todos los iconos de las funciones principales (el climatizador, la navegación y el calentamiento/ventilación de los asientos) están cerca del conductor y son fáciles de alcanzar.

Ahora bien, antes de iniciar la marcha, lo mejor es configurar el coche a tu gusto (desconectar las ADAS, resetear el ordenador de a bordo, elegir programa de conducción...) y así no tener que 'trastear' en el monitor. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Fotos: Mazda
Fotos: Mazda

El conductor dispone de un Head-up Display para no tener que desviar la mirada de la carretera, ya que incluye la velocidad o las indicaciones del GPS. Para los más melómanos, hay un sistema de audio de 23 altavoces y un amplificador de 1.280 W. 

La calidad es verdaderamente elevada (también sucede en la berlina 6e), aunque no me acaba de convencer la arriesgada combinación cromática violeta y beige en los asientos del acabado Takumi Plus. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Fotos: Mazda
Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Fotos: Mazda

Gracias a una destacada batalla de 2,90 metros, la habitabilidad trasera es muy buena en todas las cotas y, si eliges el nivel Takumi Plus, los ocupantes traseros disfrutarán de una pantalla táctil para gobernar el climatizador, la cortina del techo panorámico, así como la calefacción y ventilación de sus asientos. El suelo plano favorece el acomodo del pasajero central. 

En cuanto al maletero, Mazda declara una capacidad mínima de 363 litros y una máxima de 1.434, que no son destacadas cifras para un SUV de este tamaño. Curiosamente, ese volumen parece en realidad algo mayor, pues caben bien varias maletas, incluyendo algunas de gran tamaño. La parte más positiva es que se puede aprovechar un 'frunk' de 80 litros.

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

Mecánica

La gama mecánica no puede ser más sencilla y cabal: un único motor síncrono en posición trasera que desarrolla 258 CV y 290 Nm de forma instantánea. Obviamente, esta mecánica genera unas buenas prestaciones para viajar: de 0 a 100 en 7,9 segundos y 185 km/h de velocidad punta. 

El empuje que proporciona este propulsor es intensa, pero suave a la vez, de tal forma que no se produce una 'pegada' demasiado extrema, algo en lo que pecan algunos, quizá demasiados, coches eléctricos. Curiosamente, al acelerar a fondo, el coche reacciona no de forma inmediata, sino un segundo después del 'pisotón'. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

Hemos tenido la fortuna de probar el vehículo en varios tramos de la Autobahn alemana y, como es habitual en este tipo de automóviles, el motor se desinfla ligeramente a altas velocidades. Aquí, en concreto, a partir de los 140 km/h. Puede valer como anécdota, ya que en España no te podrás ni asomar legalmente a ese registro. 

¿Y el consumo? Siempre por carreteras completamente llanas, tanto de primer como de segundo orden, y sin apenas pisar poblaciones, el ordenador de a bordo (hay que rebuscarlo en los submenús de la pantalla) ha marcado entre 18 y 20 kWh/100 km, lo que no está nada mal teniendo en cuenta que la media oficial es de 19,4. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

En marcha

La buena calidad de realización del Mazda CX-6e queda confirmado por un rodar silencioso y con una gran dosis de agrado general, tanto por aplomo como por comodidad y puesta a punto del coche. Sin duda, el trabajo realizado para convencer al cliente europeo está más que logrado, desde mi punto de vista, porque muchas veces la sensación de velocidad es menor a la real.

No hemos podido abordar curvas (las rectas en Alemania son prácticamente infinitas), salvo alguna que otra horquilla al abandonar autovías o incorporarnos a ellas. Parece que el tacto es más que solvente en ellas, si tenemos en cuenta que las dimensiones y el peso del vehículo no son precisamente unos aliados.

En cualquier caso, ya lo analizaremos por nuestros tramos habituales para dar una opinión de mayor valor. No en vano, el tacto del pedal del freno me ha generado alguna que otra duda que también querría resolver. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

El programa Individual permite variar la intensidad de la frenada regenerativa, algo que no se puede realizar con unas levas en el volante. A cambio, la dirección tiene un tacto más directo de lo habitual en un SUV familiar (el coche gira poco), aunque pondría un puntito menos de asistencia. 

Como curiosidades, la tercera ventana lateral es de pequeño tamaño, así que puede que la visión en diagonal hacia atrás quede algo comprometida. Asimismo, los mandos del volante son táctiles aunque tengan el aspecto de hápticos. 

Mazda CX-6e 2026, primera prueba
Foto: Mazda

Precio y equipamiento

Producido en la fábrica china de Nanjing, el Mazda CX-6e se postula como un duro rival para el BYD Sealion 7, Skoda Enyaq, Toyota bZ4X, Xpeng G6 o CUPRA Tavascan, entre otros. La bomba de calor es de serie en todos los acabados, un elemento que reduce el consumo de energía del climatizador.

El nivel de equipamiento de ambos acabados (Takumi y Takumi Plus) resulta sobresaliente, más aún al saber que el ajustado coste del CX-6e es de sólo 37.615 y 41.065 euros, respectivamente, incluyendo todos los descuentos posibles.

Los PVP ascienden a 46.200 y 49.200 euros. Si nos fijamos en el Model Y Tracción Trasera, con 299 CV y 498 km de autonomía WLTP, el desembolso al contado, sin incluir el Plan Auto+ o el CAES, es de 40.990 euros. 

Por cierto, Mazda tiene un acuerdo con Repsol para que el cliente pueda cerrar la compra de un wallbox para casa y su instalación por 1.895 euros, incluyendo 80 metros de cable. Igualmente, la petrolera también le gestiona al interesado los 1.000 euros del CAES.   

Mazda CX-6e Takumi Plus

Motor Eléctrico síncrono, trasero transversal
Potencia 258 CV
Par máximo 290 Nm
Batería 78 kWh (capacidad bruta)
Autonomía eléctrica 468 km
Caja de cambios Directa, 1 velocidad
0-100 km/h 7,9 s
Velocidad máxima 185 km/h
Consumo 19,4 kWh/100 km
Tracción Trasera
Longitud 4,85 m
Anchura 1,94 m
Altura 1,62 m
Peso en vacío 2.205 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 464 l + 80 l
Precio base 49.200 euros