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El LED ha devuelto la vida al faro redondo

Parecía destinado a desaparecer con los faros rectangulares o estrechos, pero no ha sido así.

El LED ha devuelto a la vida el faro redondo
Foto: Motor1 Italia visual (AI-assisted)

Durante muchos años, el faro redondo parecía condenado a desaparecer: primero llegaron los grupos ópticos rectangulares, después los de formas complejas y más tarde las firmas luminosas cada vez más finas, que parecían haber cerrado definitivamente un capítulo de la historia del automóvil. Sin embargo, basta observar algunos de los modelos más recientes para darse cuenta de que algo ha cambiado.

El regreso, no obstante, es sólo aparente: hoy el círculo ya no sirve para alojar una parábola o una bombilla, sino que se ha convertido en una firma luminosa, una circunferencia definida de forma gráfica que evoca el pasado utilizando una tecnología completamente distinta. Es uno de esos casos curiosos en los que el progreso decide recuperar una forma histórica.

Cuando el círculo era una necesidad

Durante décadas, el faro redondo no fue una elección estilística, sino una necesidad técnica. Las parábolas circulares eran sencillas de fabricar y garantizaban una iluminación eficaz, hasta convertirse en uno de los elementos más reconocibles de coches como el Fiat 500 o el Mini clásico.

 

Sin embargo, con el tiempo, esa misma forma pasó a formar parte de la identidad de algunos modelos. El Mini, en particular, convirtió los faros redondos en una de sus señas de identidad estéticas, hasta el punto de que incluso hoy resulta difícil imaginarlo con un frontal completamente distinto.

Cuando el rectángulo parecía el futuro

A partir de los años 60, el faro rectangular se convirtió en símbolo de modernidad: frontales más bajos, mejor aerodinámica y una mayor libertad de diseño convencieron a casi todos los fabricantes de abandonar el círculo, que de repente pasó a asociarse con un automóvil ya superado.

También modelos muy populares siguieron ese camino; pensemos, en épocas distintas, en el paso del Fiat Ritmo al Fiat Tipo, y antes aún en el frontal del 127 de Pio Manzù frente al primer 128, o en la decisión de Citroën y Peugeot de equipar muchos modelos con faros rectangulares, trapezoidales o carenados. Se buscaba una imagen claramente más tecnológica que la del pasado.

Fiat 127

Una de las principales características del diseño del Fiat 127 eran los faros delanteros rectangulares, que destacaban aún más las formas cuadradas e innovadoras del coche, y eran diferentes respecto a los faros redondos del 128 de unos años antes

Fotos de: Stellantis
Citroen Ami 6 (1965)

El frontal que Flaminio Bertoni realizó para el Citroën Ami clásico era fruto de una serie de compromisos y adaptaciones sucesivas respecto al proyecto original, pero el faro rectangular con esquinas redondeadas tenía una modernidad revolucionaria. 

El LED redibuja el pasado

La llegada de los LED cambia por completo las reglas del juego, ya que la fuente luminosa ya no tiene que adoptar una forma concreta y el diseñador puede utilizar la luz como un trazo gráfico. Así es cómo el círculo vuelve a ser protagonista, ya no como una limitación técnica, sino como lenguaje de diseño.

El nuevo Renault 4 E-Tech, el Fiat 500 y los MINI reinterpretan todos el mismo principio. No reconstruyen el viejo faro redondo: simplemente dibujan su contorno luminoso, creando una conexión inmediata con la historia del modelo. Y la paradoja es que el faro rectangular, considerado durante más de 20 años el símbolo del futuro, hoy parece mucho más ligado al pasado que el círculo luminoso dibujado por los LED.

Prueba Renault 4 E-Tech Plein Sud 2026

El Renault 4 E-Tech evoca el faro circular del R4 original, sirviéndose siempre del marco de LED, en este caso dividido en dos partes, que constituye una firma característica; además, el faro también se ilumina por dentro. 

Foto: Renault
Citroën Ami

No era sencillo imaginar cómo modernizar en el Fiat 500 eléctrico e Hybrid el clásico faro redondo del 500 histórico, que antes se reinterpretaba de forma bastante tradicional: aquí el marco redondo de LED rodea también una zona superior interna del color de la carrocería; también destacan las luces inferiores.

Foto: Fiat

No sólo nostalgia, también identidad

El regreso del faro redondo, al menos como silueta, demuestra que el diseño del automóvil no avanza nunca en línea recta: una tecnología supera a la anterior, pero puede recuperar formas que parecían ya olvidadas y dotarlas de un significado completamente nuevo. Hoy el círculo ya no sirve para alojar una bombilla: cuenta una historia.

Quizá por eso muchos coches contemporáneos resultan familiares desde el primer vistazo: el LED no hace retroceder el tiempo, pero permite a los diseñadores tender un puente entre pasado y futuro, transformando un simple anillo de luz en uno de los elementos más eficaces de la identidad de una marca.

Renault 4 (2025), la prueba de estrés de Motor1

En el Nissan Micra de nueva generación estamos ante una interpretación aún diferente del marco circular de LED: el conjunto recuerda precisamente al logotipo de Nissan.

Fotos: Nissan
Fiat 500 Hybrid Cabrio (2026) - Fotos de la prueba en carretera

En el Honda e, el marco circular era un homenaje a los Honda compactos del pasado, incluso sin referencias directas a un modelo histórico concreto.

Galería: MINI Cooper S Classic