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La historia del Porsche 911 más extravagante de los años 90

El Singer DLS Turbo 'The Firefly Commission' lo tiene todo para sorprender, desde el pack aerodinámico hasta un motor bóxer de 710 CV.

Porsche 911 reinterpretado por Singer - DLS Turbo (1991)
Foto: RM Sotheby's

Entre las muchas interpretaciones del Porsche 911, las de Singer siempre aportan algo especial. La empresa californiana lleva años especializada en la personalización de deportivos alemanes y uno de sus trabajos más particulares es, sin duda, este DLS Turbo 'The Firefly Commission'.

Basado en un ejemplar de 1991, el coche que ves en las imágenes nace dentro del programa DLS Turbo de Singer Vehicle Design y combina la silueta del 911 de la generación 964 con una carrocería de fibra de carbono, un motor bóxer biturbo de 3,8 litros y una potencia de 710 CV.

Del 911 al DLS Turbo

Visto también en el Goodwood Festival of Speed 2026, la historia del 'Firefly Commission' parte de un Porsche 911 de la generación 964. El vehículo original se fabricó a comienzos de los años 90 y constituye la base técnica sobre la que Singer aplicó un programa de reconstrucción y reinterpretación radical.

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Porsche 911 Reimagined by Singer - DLS Turbo (1991)

Foto de: RM Sotheby's

Cada proyecto del 'atelier' se inspira en los Porsche de competición de los años 70, en particular en los victoriosos Porsche 934/5, y lleva el 911 reinterpretado a un nivel de prestaciones todavía más elevado.

Por tanto, cada unidad nace como una construcción altamente personalizada. Como no podía ser menos, el 'Firefly Commission' forma parte de un programa limitado a 99 coches, todos ellos ya asignados a sus respectivos clientes.

En el centro del DLS Turbo se mantiene el motor M64 del Porsche 964, aunque la configuración original se transforma en profundidad. El seis cilindros bóxer de 3,6 litros aumenta hasta los 3,8 litros y recibe cuatro válvulas por cilindro, culatas refrigeradas por agua y un sistema de sobrealimentación con dos turbocompresores dotados de válvulas de descarga electrónicas.

Porsche 911 Reimagined by Singer - DLS Turbo (1991)

Porsche 911 Reimagined by Singer - DLS Turbo (1991), el interior

Foto de: RM Sotheby's

El resultado es una mecánica capaz de desarrollar 710 CV y 750 Nm de par máximo. Además, el motor puede superar las 9.000 rpm, una característica que diferencia al DLS Turbo de muchas interpretaciones contemporáneas del 911 basadas únicamente en el aumento de cilindrada y de sobrealimentación.

La transmisión sigue siendo manual, en coherencia con la filosofía del coche y con la conexión directa entre conductor y mecánica que caracteriza al proyecto de Singer.

Carrocería de fibra de carbono

Uno de los elementos más importantes del Firefly Commission es la carrocería. Las formas del 911 se reinterpretan por completo utilizando fibra de carbono, con superficies desarrolladas también mediante análisis de dinámica de fluidos computacional.

La aerodinámica, por tanto, no es sólo un ejercicio estético. El trabajo sobre los flujos de aire permite optimizar las formas de la carrocería y adaptarlas a las prestaciones del motor biturbo. Además, Singer ofrece además al cliente la posibilidad de elegir entre dos configuraciones aerodinámicas.

La primera está orientada al uso en circuito y cuenta con un alerón trasero de mayor tamaño y un frontal más agresivo. La segunda prioriza el uso en carretera, con un discreto spoiler trasero tipo ducktail y una configuración diferente del frontal.

Porsche 911 Reimagined by Singer - DLS Turbo (1991)

Porsche 911 Reimagined by Singer - DLS Turbo (1991)

Foto de: RM Sotheby's

La carrocería luce una pintura específica Solid Tangerine, un tono naranja intenso que remite al mundo de la competición y acentúa las formas anchas y musculosas del 911 reinterpretado por Singer. Y por dentro, el color se combina con un habitáculo tapizado en cuero naranja realizado a medida, creando una combinación cromática extremadamente uniforme.

La elección no es casual: una de las características de los coches de Singer es, precisamente, la posibilidad de configurar numerosos detalles según las peticiones del cliente. El Firefly lleva esta filosofía hacia una especificación especialmente llamativa, en la que el color de la carrocería y los revestimientos interiores se convierten en parte integral del proyecto.

Pero ¿cuánto puede valer un coche así? Sabemos que esta unidad se vendió mediante una operación privada. Al mismo tiempo, otros ejemplares similares realizados por Singer se han vendido en subastas por cifras muy superiores al millón de euros.

Galería: Porsche 911 Singer - DLS Turbo 1991