Hay una batería que funciona mejor cuando hace frío
Addionics presenta colectores de corriente tridimensionales diseñados para reducir la pérdida de rendimiento a bajas temperaturas.
El frío es uno de los principales enemigos de las baterías de iones de litio: cuando bajan las temperaturas, disminuye la energía utilizable y la recarga puede ralentizarse.
Para hacer frente a esta limitación, Addionics, una empresa israelí especializada en arquitecturas avanzadas para baterías, ha presentado una nueva tecnología diseñada específicamente para mejorar el funcionamiento de las celdas a bajas temperaturas.
El objetivo es aumentar la autonomía, la capacidad de recarga y el rendimiento no sólo de los coches eléctricos, sino también de camiones, drones, aeronaves eléctricas y sistemas destinados al espacio.
Una nueva arquitectura
La tecnología desarrollada por Addionics actúa sobre la estructura interna de la batería mediante colectores de corriente porosos tridimensionales, denominados 'Smart 3D Porous Current Collectors'.
En comparación con un colector tradicional, esta estructura permite que el electrolito y los iones de litio atraviesen más fácilmente la superficie del electrodo, creando rutas adicionales para el movimiento de los iones y haciendo que una mayor parte del material activo esté disponible.
De este modo, según la empresa, las reacciones electroquímicas pueden distribuirse de forma más uniforme en el interior de la celda, reduciendo los efectos negativos provocados por el descenso de la temperatura.
Más autonomía y recargas más rápidas incluso en invierno
El problema es especialmente relevante para los vehículos eléctricos. En condiciones invernales muy rigurosas, una batería puede llegar a perder hasta un 40% de la autonomía estimada, mientras que una parte de la energía debe destinarse a calentar el habitáculo y la propia batería.
En el caso de un camión eléctrico, el problema es aún más relevante, ya que su elevado peso y la velocidad en autopista requieren mucha energía. La nueva arquitectura también está pensada para drones, aplicaciones aeronáuticas y misiones espaciales, donde el frío puede reducir la vida útil y requerir sistemas específicos de control térmico.
Addionics pretende, por tanto, reducir la dependencia de la calefacción de la batería y mantener durante más tiempo el rendimiento previsto, ampliando así las condiciones en las que pueden utilizarse los sistemas eléctricos.
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