Suzuki Swift Sport 2018: prueba de un auténtico (y pequeño) deportivo

Lo cierto es que, aunque hacía ya unos cuantos años que no me ponía al volante de un Swift Sport, todavía guardaba un grato recuerdo de él. Un divertido utilitario deportivo, que vio la luz a finales de 2011, asociado a un motor atmosférico de gasolina. Y lo cierto es que, a pesar de no ser la opción más potente del momento, logró sorprenderme gratamente. 

Por eso, tenía ganas de poder poner a prueba el nuevo Suzuki Swift Sport 2018. Un modelo que ha cambiado tanto, como para que apenas comparta el nombre con su antecesor...

Prueba Suzuki Swift Sport 2018

Nueva plataforma, nuevas dimensiones

El primer detalle importante de este pequeño deportivo, es que opta por una plataforma 100% nueva, denominada HEARTECT (la misma que ya emplea el resto de la gama Swift), que le permite rebajar en 80 kilos el ya de por sí comedido peso de su antecesor, para quedarse en unos más que interesantes 970 kilos en vacío. 

Sobre ella, la carrocería alcanza los 3,89 metros de largo, 1,74 de ancho y 1,50 de alto, lo que supone la misma longitud, 4 centímetros más de anchura y 1,5 menos de altura. Además, la batalla crece 2 centímetros, hasta llegar a los 2,45 metros. Respecto al color, aunque en las fotos solo lo veas en amarillo (la tonalidad de lanzamiento), existen otras seis opciones entre las que elegir.

Por supuesto, estéticamente se diferencia del resto de la gama, gracias a detalles específicos como la parrilla frontal, los paragolpes específicos, las taloneras laterales, las llantas de aleación de 17 pulgadas, el difus...