El modelo de la estrella estrena imagen y tecnología, pero mantiene su espíritu familiar.

A pesar de sufrir los efectos del huracán SUV, los monovolúmenes y especialmente, los modelos compactos, siguen ofreciendo argumentos familiares sólidos para los clientes. Son espaciosos, cómodos, con una magnífica capacidad de maletero y cada vez más tecnológicos. Justo lo que ofrece el nuevo Mercedes-Benz Clase B 2019. La tercera generación del modelo alemán se resiste a ceder terreno y sigue apostando por una notable habitabilidad, combinada con el refinamiento propio del fabricante alemán.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

En términos de diseño, la firma de la estrella ha reproducido códigos de diseño presentes en el Clase A. De esta forma, el vehículo alemán luce un frontal muy limpio, dominado por la parrilla de grandes dimensiones, presidida por el logotipo de la marca. Las ópticas principales, con tecnología de tipo LED, también presentan un diseño más moderno y llamativo que la generación anterior. La zaga también luce una nueva imagen, en este caso, gracias a unos pilotos más estilizados y a la inclusión de un deflector inferior, que integra dos colas de escape, una de ellas simulada.

 

Respecto a las dimensiones, el modelo alemán anuncia una longitud de 4,42 metros, por 1,80 de anchura y 1,56 de altura. El maletero, por su parte, ofrece una capacidad de 445 litros, un volumen entre los mejores de la categoría y más que suficientes para dar servicio a los cinco ocupantes que puede albergar en su interior.

Nuestro modelo de prueba es la versión 200 d 8G-DCT. Representa la opción intermedia entre las mecánicas turbodiésel disponibles. Se trata de un bloque de cuatro cilindros, con 2,0 litros y turbocompresor de geometría variable. Desarrolla una potencia máxima de 150 CV y 320 Nm de par motor entre 1.400 y 3.200 vueltas. El motor está asociado a la transmisión automática de doble embargue 8G-DCT, con ocho velocidades, que se encarga de encauzar la fuerza del motor hacia el eje delantero.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

Las prestaciones son bastante razonables, con una velocidad punta de 219 km/h y una aceleración, de 0 a 100, de 8,3 segundos. El consumo medio oficial, según ciclo WLTP, es de solo 5,1 litros cada 100 kilómetros, un valor bastante fácil de reproducir en el ordenador de a bordo, siempre que practiquemos una conducción calmada.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

En este sentido, el Clase B es un vehículo de corte familiar, que invita a realizar trayectos de forma sosegada, disfrutando del óptimo aislamiento interior y, en el caso del conductor, de las reducidas vibraciones procedentes del vano motor. El encapsulado del propulsor es bastante efectivo y repercute en la sensación de confort que pueden apreciar los pasajeros.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium
Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

La visibilidad también mejora respecto al modelo anterior y eso se debe, en parte, al aumento de las zonas acristaladas, que según Mercedes-Benz es un 4% superior. Sea exacta la cifra o no, lo evidente es que el conductor se beneficia de un puesto de conducción ergonómico, con el que puede ver el morro del vehículo sin aparentes dificultades. Es probable que esto se deba, también en parte, a que el asiento del conductor va más elevado que en el caso de un Clase A (unos ocho centímetros más, para ser exactos).

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

Al ponernos en movimiento, lo primero que se aprecia es el buen funcionamiento de la transmisión automática 8G-DCT. Respecto a la anterior generación, ha ganado una velocidad extra, algo que apreciarás, fundamentalmente, cuando viajas a ritmo mantenido por autopistas o carreteras con grandes rectas. Es en esos escenarios donde el B 200 d consigue contener el consumo de carburante, que puede llegar a ser muy reducido, incluso con el aforo completo. 

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

Pero no creas que al tratarse de un vehículo de corte familiar, las reacciones son monótonas y carentes de agilidad. Si decides practicar una conducción más alegre, solo tienes que activar el modo 'Sport' del control dinámico de la conducción DYNAMIC SELECT y el modelo alemán te entregará los 150 CV de una forma completamente diferente.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

La transmisión automática se vuelve más rápida y el tacto de la dirección asistida es más firme (algo sobreasistida en cualquiera de los otros modos disponibles). Sin sufrir una transformación completa, el Clase B decide enseñarte otra forma de moverse por la carretera.

Pero al comienzo, hablábamos de mayor tecnología y eso se debe a que el nuevo Clase B incluye el sistema de infoentretenimiento MBUX, el más moderno del fabricante de la estrella. Junto la instrumentación digital, con un tamaño de 10,25 pulgadas, la pantalla del sistema multimedia también anuncia el mismo tamaño y están dispuestas una a continuación de la otra (igual que en el Clase A).

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

El resultado final es un salpicadero muy moderno, incluso vanguardista, que se aleja bastante de la sobriedad de cualquier vehículo familiar alemán de hace unos años. Asimismo, bastará con hablarle al coche, a través del sistema de control por voz, para que te ofrezca un universo de información y servicios, impensables hace solo una década y menos en un vehículo de este segmento.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium
Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

Obviamente, el apartado de las ayudas a la conducción es vital en cualquier coche moderno. En este caso, el representante alemán tampoco te dejará indiferente. De serie, equipa sistemas tan útiles como el sistema de alerta por cambio involuntario de carril, el control de velocidad de crucero con limitador TEMPOMAT o la cámara trasera de asistencia al aparcamiento.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

Tampoco hay que olvidarse de otros elementos que no elevan el precio de partida, como son los faros LED High Performance, el climatizador automático THERMOTRONIC, el sistema de arranque por botón KEYLESS-GO o las llantas de aleación de 17 pulgadas.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT, prueba del monovolumen Premium

Por supuesto, cada cliente podrá 'engalanar' su unidad gracias al extenso catálogo de opciones que la marca pone a su disposición. En esa circunstancia, debes saber que los 34.955 euros de partida del B 200 d 8G-DCT se incrementarán tanto como el número de extras que decidas añadir. En cualquier caso, debes saber que existe vida para los vehículos familiares más allá de los SUV y este Mercedes-Benz es un magnífico ejemplo de ello.

Mercedes-Benz B 200 d 8G-DCT

Motor Diésel, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.950 cm³
Potencia 150 CV entre 3.400 y 4.400 rpm / 320 Nm entre 1.400 y 3.200 rpm
Caja de cambios Automática 8G-DCT, siete velocidades
0-100 km/h 8,3 segundos
Velocidad máxima 219 km/h
Consumo 5,1 l/100 km
Tracción Delantera
Peso en vacío 1.460 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 445 l
Precio base 34.955 euros