Aprovechando el buen tiempo, nos hemos puesto al volante de este descapotable de 192 CV.

El restyling de la tercera generación del MINI Cabrio se ha beneficiado de una puesta a punto general, sin grandes cambios exteriores, pero apostando por una actualización a nivel visual y tecnológica.

Dicen que "a la tercera va la vencida" y así ha sido en cuanto a la incorporación del nuevo cambio automático con doble embrague Steptronic de 7 velocidades, para el que hemos tenido que esperar hasta mediados del año pasado, sin menospreciar el de convertidor de par, que sigue estando presente para las versión turbodiésel Cooper D Cabrio, aunque ha pasado de tener seis a ocho velocidades.

MINI Cooper S Cabrio (Photo by Alberto de Armas)
MINI Cooper S Cabrio (Photo by Alberto de Armas)

Para nuestra suerte, la unidad de pruebas que tenemos para esta nueva entrega en vídeo de la sección '¿Qué coche comprar?', incorpora la transmisión Steptronic Sport, que añade una gestión deportiva y las levas tras el volante y únicamente supone un sobrecoste de 300 euros, con respecto al automático convencional. Un desembolso más que razonable, teniendo en cuenta que resulta ser la guinda final para este delicioso pastel.

Y la tenemos acoplada a un motor de gasolina de cuatro cilindros, que cubica 2,0 litros y entrega 192 CV y un par máximo de 280 Nm. De hecho es el bloque más grande y potente de cuantos ofrece la gama del MINI Cabrio, si no contamos la versión John Cooper Works, que juega en otra liga.

Por debajo, tienes una mecánica tricilíndrica de 1,5 litros de cilindrada, alimentada por este mismo combustible, en dos niveles de potencia: 102 y 136 CV.

Las opciones turbodiésel son un tres cilindros con 1,5 litros de cubicaje y un rendimiento de 116 CV, además de otro tetracilíndrico, con 2,0 litros y 170 CV de potencia.

Haciendo referencia a la capota de lona de este descapotable, hay que añadir que permite plegar solo la parte superior, a modo de techo panorámico, o encerrarla completamente en el compartimento que hay en el maletero. Este último, en el mejor de los casos (con la carrocería 'cerrada') ofrece 215 litros de volumen, pero si decides guardar el techo, la capacidad baja hasta los 160 litros.

MINI Cooper S Cabrio (Photo by Alberto de Armas)

Esta capota, se acciona desde un botón al alcance de la mano del conductor y, solo cuando la velocidad sea inferior a 30 km/h, el sistema la abrirá completamente en apenas 18 segundos.

Ten en cuenta que esta lona protege a los ocupantes, pero no aísla como lo haría una carrocería cerrada convencional, por lo que cuanta más alta sea la velocidad a la que circules, más ruido vas a percibir en el habitáculo. Evita viajes muy largos y deja las plazas traseras para algún trayecto puntual, porque hay un espacio muy justo para dos personas y los respaldos no son especialmente cómodos.

Dicho esto, por lo demás, este automóvil dispone de todos los requisitos necesarios para todo tipo de trayectos, tanto por motor, como por suspensión y chasis.

MINI Cooper S Cabrio (Photo by Alberto de Armas)
MINI Cooper S Cabrio (Photo by Alberto de Armas)

Para acelerar de 0 a 100 km/h, este MINI solo necesita 7,1 segundos y la marca asegura que la velocidad punta es de 230 km/h.

Y lo que es mucho mejor, con el cambio automático, la eficiencia resulta notable, con una homologación en ciclo mixto de 5,8 l/100 km, que mejora notablemente los 6,9 l/100 km que se anuncian en la configuración con el cambio manual.

El precio de partida del MINI Cooper S Cabrio, combinado con la caja de cambios automática deportiva, es de 36.550 euros.

MINI Cooper S Cabrio

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.998 cm3
Potencia 192 CV entre 5.000 y 6.000 rpm / 280 Nm entre 1.350 y 4.600 rpm
Caja de cambios Automática Steptronic Sport con doble embrague, 7 velocidades
0-100 km/h 6,8 s
Velocidad máxima 230 km/h
Consumo 5,8 l/100 km
Tracción Delantera
Peso en vacío 1.390 kg
Número de asientos 4
Capacidad del maletero 215 l
Precio base 36.550 euros

Galería: ¿Qué coche comprar? MINI Cooper S Cabrio 2019