Hace más o menos una década, el pequeño modelo de la marca del escorpión introdujo una caja de cambios Dualogic, robotizada, que no era muy cómoda en conducción normal, pero cumplía bien en el aspecto deportivo. 

Para hacer las cosas más atractivas, el fabricante decidió prescindir de la palanca de cambios, a favor de tres botones a través de los cuales se podían seleccionar los modos D, N y R (directa, punto muerto y marcha atrás). Además, el volante incorporaba levas para seleccionar las marchas de forma manual.